“Cuando los hermanos se encuentran”. Así ha crecido Deltrans de la mano de GIPSA

Existe una frase hoy en día que dice: “Cuando dos hermanos están de acuerdo, no hay fuerza más poderosa”.

Este mismo concepto es compartido por la compañía Deltrans Autotransportes, quien ha visto en GIPSA Autotanques a su mejor aliado para general una verdadera ventaja competitiva.

Deltrans, compañía con sede en el Estado de México, cuenta con permiso de las autoridades mexicanas para el manejo y traslado de productos químicos peligrosos y para circular con doble remolque.

Para mover la carga, Deltrans tiene una flotilla de 119 tractocamiones con una antigüedad promedio de 4 años. A la par, tiene tanques con capacidad desde 25,000 hasta 45,000 litros, y con cajas secas y refrigeradas de 48 y 53 pies. En suma, son más de 300 remolques.

Sus autotanques son fabricados por su compañía hermana Gipsa Autotanques la cual, desde la perspectiva de la compañía, le ha otorgado grandes beneficios operativos.

“Tener una empresa experta en pailería nos da como ventaja competitiva tener autotanques con excelente mantenimiento siempre”, señala la compañía mexiquense.

GIPSA nació en 1990 como un taller de reparación de carrocerías y autotanques, ubicados en Tepexpan, municipio de Acolman.

Debido a su crecimiento, la empresa se reubicó en San Marcos Nepantla en el municipo de Acolman, duplicando así su capacidad de fabricación y reparación de autotanques.

En la actualidad, GIPSA cuenta con más de 13,600 m2 de área de superficie de producción y reparación.

Apenas en septiembre pasado, Deltrans estrenó 40 autotanques fabricados por GIPSA, como parte de su plan de crecimiento de flota orientada al traslado de combustibles.

Deltrans, orígenes y desarrollo

La diversificación y crecimiento de la mano de sus aliados ha sido una tradición para Deltrans. Los orígenes de la compañía se remontan a principios de los años noventa, cuando se fundó como Autotransportes Delta S.A. de C.V.

Para ofrecer tanques a la medida de las necesidades de sus clientes, en 1992 se fundó su empresa filial Grupo Industrial Perfect S.A. de C.V. (Gipsa).

En 2016, la empresa se certificó en el Sistema de Administración de Responsabilidad Integral (SARI) que otorga la ANIQ. Apenas en 2021, inició una estrategia de evolución de imagen, cambiando su nombre comercial a Deltrans.

No obstante, el punto de inflexión para el crecimiento de la compañía se dio en 2001, cuando nació su terminal de Minatitlán.

“Fue un momento clave de crecimiento para Deltrans porque estratégicamente quedamos más cerca de uno de los puertos más convenientes para las operaciones de la industria química”, sostiene la compañía.

Actualmente, la terminal se encarga de varias operaciones para clientes muy relevantes.

Operadores

La compañía cuenta hoy con más de 200 colaboradores internos, entre administrativos, operadores, personal de seguridad y de mantenimiento. Ante ello, la preparación y experiencia de su personal es un punto que la compañía pondera reiteradamente.

“He tenido a varios mentores que me han ayudado a conocer y desarrollar mejor las actividades y a los que les estoy muy agradecidos, así como a todos los operadores de los que aprendemos mucho sobre las distintas operaciones”, sostiene Óscar Juárez Gómez, coordinador del área de Tráfico, en un testimonio publicado por la compañía.

En la misma línea, la empresa relanzó su centro de capacitación CECATD, donde se han venido desarrollando sus colaboradores en los últimos años, pero ahora con una mayor profesionalización.

Además de capacitar a operadores, el centro está enfocado en desarrollar a los administrativos y mecánicos para forjar una carrera próspera en la empresa de acuerdo a sus intereses y aptitudes.

De acuerdo con la compañía, el 40% de sus operadores han sido capacitados para conducir unidades de mayor dimensión y/o complejidad a la que operan en la actualidad.

La importancia del costo-beneficio en los servicios

La relación costo-beneficio de las unidades es piedra angular para cualquier empresa de transporte y el mantenimiento de ellas acentúa su operación para llevarlo a buen puerto.

En el caso de Deltrans, todas sus unidades pasan por la llamada ‘Aduana’, en dónde les hacen una inspección antes de salir a viaje para confirmar que estén en óptimas condiciones.

En sus dos bases, Minatitlán y Tepexpan, se ha sistematizado el mantenimiento mecánico, de integridad y de hermeticidad de los tanques, así como el de estética de los mismos.

La vigilancia también incluye mantenimiento predictivo y mecánico de las unidades motrices, y finalmente, cuentan con un área orientada a la prevención y cuidado de las llantas de todas las unidades.

En ese sentido, Freightliner México les proporcionó en octubre pasado un tractocamión de la nueva línea Cascadia para conocer su desempeño.

Esta unidad cuenta con un sistema de seguridad que ayuda a reducir accidentes causados por cansancio/fatiga del operador, ya que tiene sensores de proximidad (detecta si se aproxima bastante al carro de enfrente), regulando la velocidad.

La idea es probarlo realmente a fondo y a consciencia, ya que la unidad también detecta si se realizan maniobras bruscas al cambiar de carril con una alarma sonora en la cabina.

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