Volvo Buses forma parte de la transición energética

Existen más de 2.000 millones de vehículos en todo el mundo que funcionan con derivados del petróleo, y el número de matriculaciones que se produce anualmente crece de manera exponencial.

Aquí entra en juego de nuevo la electromovilidad, y se convierte en un aspecto clave a la hora de alcanzar la descarbonización del transporte. Pero yendo un poco más allá, debemos apostar y potenciar la utilización del transporte público eléctrico y reducir en la medida posible el uso del transporte privado si queremos avanzar hacia un modelo de sostenibilidad que nos permita alcanzar el objetivo marcado.

La tarea que se presenta no es fácil, ya que se necesita analizar en profundidad cada segmento del transporte y sus posibilidades, tener en cuenta todas tecnologías disponibles y emergentes, ajustar y mejorar la política energética, etc.

¿Estamos preparados para afrontar este ambicioso reto y lo que implica? Está claro que queda un largo camino por recorrer y que se debe comenzar a pensar en un plan más acelerado de cara a los próximos años.

Uno de los principales retos que se plantea Europa de cara al futuro es la descarbonización del transporte y la mejora de la eficiencia energética, reduciendo así el impacto en la salud y el medio ambiente. 

Aún así, los gestores de transporte colectivo están incrementando de manera significativa el número de autobuses híbridos y eléctricos que circulan por las ciudades, junto con medidas como la prioridad semafórica, las paradas dobles o la implantación de carriles bus próximos a intersecciones. Y en Volvo nos unimos a ello.

Te puedes interesar

Estas son las obras en riesgo por falta de presupuesto

Entre las obras que corren el riesgo de no concretarse o de sufrir retrasos se …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.