¿Se acerca el final del diésel? Si es así ¿existe un plan B para el autotransporte?

En la actualidad, el 99% de los vehículos de carga en México utilizan el diésel o gasolina como combustible.

Existen diversas fuentes de emisiones contaminantes en todo el mundo. Sin embargo, se estima que sólo el 25% proviene de los motores de combustión interna (autos, autobuses, ferrocarriles, barcos y camiones de carga).

La pregunta es ¿se acerca el final del diésel para el planeta? La respuesta es no…por lo menos de aquí a 20 años.

La realidad es que más allá de la intención de gobiernos como el de Francia cuya intención es dejar de vender este combustible en 2040, la tecnología diésel sigue siendo la mejor opción para traslados a larga distancia en temas de consumo, emisiones y autonomía.

A esto habría que sumarle el alto costo de las actuales alternativas de energía, así como la falta de una política certera (y ventajas tangibles) en la fabricación, reutilización y reciclaje de elementos como las baterías de ion-litio.

Alternativas futuras de energía para el autotransporte

A pesar de ello, el diésel es un recurso no renovable y es necesario buscar alternativas, incluso ayudándose de la tecnología.

La electricidad, el gas natural, el diésel y las celdas de hidrógeno se proyectan como las fuentes de energía para el autotransporte en las próximas décadas, aunque no necesariamente todas se emplearán al mismo tiempo.

De acuerdo con el Ingeniero Ricardo Cortázar, fundador de Inotran, se prevé que los autos particulares, autobuses y camiones de distribución local (es decir vehículos con poco kilometraje) utilizarán energía eléctrica.

“Para los autobuses foráneos, camiones de distribución con mayor capacidad, y camiones foráneos de carga de ruta corta se ve el gas natural como fuente de energía para el transporte de mercancía y de pasaje”.

Durante su participación en el webinar: ‘La energía del futuro para el transporte de mercancías’ organizado por la ANTP, Cortázar señaló que, para los fulles y camiones de larga ruta, se seguirá usando diésel como fuente de energía, pero se vislumbra que las celdas de hidrógeno las sustituyan a mediano plazo.

Para acelerar la eficiencia energética, diversas marcas de camiones en Europa han comenzado a emplear paneles solares en sus unidades de producción, además de utilizar la tecnología de rastreo de las unidades para medir las emisiones contaminantes.

“Para 2025, proyectamos que todas nuestras operaciones globales puedan utilizar este tipo de energías renovables”, sostiene Édgar Robles, gerente de ingeniería de Scania México.

De acuerdo con especialistas, la gama de combustibles para el autotransporte abarcará también biocombustibles como biogás, biodiesel, HVO (diésel verde) y etanol.

¿Qué se necesita para poder implementar estas energías?

-Identificar la rentabilidad del uso de estas energías

-La disponibilidad del combustible en el país

-Las regulaciones

-El precio del combustible

-El costo total de operación

-Incentivos disponibles

-Temas normativos que puedan llevar a una escalabilidad viable

“Para efectuar este ‘approach’ será necesario conocer las necesidades de nuestros clientes, las compañías de transporte y de quien compra y demanda estos transportes, así como coordinar las soluciones a través de los proveedores de infraestructura sea gas natural o eléctricos”, finalizó Robles.

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