Camiones y equipo de transporteÚltimas noticias

¡Para llorar! En 20 años, la renovación de vehículos pesados aumentó sólo 2%

La renovación vehicular del autotransporte de carga arrastra un estancamiento desde hace más de dos décadas.

La industria de vehículos pesados en México ha vendido entre 38 mil y 40 mil unidades al año, incluso se ha alcanzado la cifra de 53 mil vehículos. No obstante, estas cifras son casi las mismas que se registraron en el año 2000.

Es decir, desde aquel año hasta la fecha la renovación vehicular de pesados ha aumentado apenas 2%, en cambio la población se ha incrementado en 38% y la flota registrada en la SCT creció en 30%.

“Lo que está afectando la renovación de las unidades es la falta de incentivos, el financiamiento por la Banca de Desarrollo y la importación de vehículos usados chatarra”, indicó Miguel Elizalde, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones, ANPACT.

De acuerdo con Elizalde, más de 250,000 vehículos pesados ya no deberían estar circulando en las carreteras de México.

Estímulo fiscal, en el olvido desde hace 3 años

En 2003 se creó el programa de renovación para el autotransporte federal (‘chatarrización’), el cual permaneció hasta el 2017 con un cambio importante que se llevó a cabo en la administración anterior.

No obstante, desde 2018 el programa de estímulo fiscal desapareció y esto ha tenido consecuencias. La antigüedad promedio del parque vehicular del autotransporte federal ha venido incrementándose año con año.

En 2017, la edad promedio era de 17.3 años y ya para este 2019 se tiene una flota de casi 19 años, según cifras de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, AMDA.

Más del 70% de los vehículos de carga que circulan por las carreteras de México tienen más de 10 años de antigüedad y la mayoría son propiedad de pequeños transportistas, conocidos como ‘hombre-camión’ que no tienen la capacidad por sí mismo de renovar sus vehículos.

Durante último año que operó el programa de ‘chatarrización’ se lograron colocar 6,000 unidades, pero sin participación importante del ‘hombre-camión’.

Sin financiamiento y sin poder emplacar, la renovación es poco probable

La pandemia por Covid-19 rompió la cadena de producción por el tema de abasto de autopartes y fabricación de las unidades. Ya en la ‘nueva normalidad’, la industria del autotransporte está severamente afectada por los trámites en la SCT, donde las citas para emplacar tardan hasta 3 meses.

Debido a ello, hubo una disminución de los requerimientos en el número de fletes y eso ha aletargado la suscripción del financiamiento.

Ante el nulo apoyo del gobierno, representantes del autotransporte se han acercado a las financieras de las propias corporaciones automotrices para poder mantener el flujo de financiamiento en los transportistas.

El problema es que la capacidad de gestión y operación de la industria automotriz está limitada a aquellos transportistas que tienen capacidad de gestión y autonomía de operación, y/o que tienen solvencia económica para ser sujetos de crédito bajo las líneas comerciales.

Sin embargo, de acuerdo con Guillermo Prieto Treviño, director general adjunto de AMDA. los fondos disponibles dentro de la Banca de Desarrollo son más caros que el que las propias financieras del sector automotriz tienen en este momento disponible.

“Me consta que hay financiamiento abierto, hay bancos que están abiertos a empezar con diferentes tipos de clientes. Sin embargo, hoy lo coyuntural tiene que ver con el trámite de emplacamiento”, aseguró Luz Elena Jurado, directora general de Volvo y Mack Trucks México, durante su participación en el 4º. Foro de la Asociación Mexicana Arrendadora de Vehículos, AMAVE.

La lentitud en los trámites pega directamente en el financiamiento de unidades nuevas, ya que para poder acceder a él se debe primero dar de baja el vehículo usado (hoy el trámite se tarda alrededor de 3 meses) y otros 3 meses para emplacar el camión nuevo.

Artículos relacionados

Publica aquí

Back to top button