El sector de transporte público perdió 400 millones de dólares por la pandemia

El uso del transporte público se redujo entre 60 y 90 por ciento desde el inicio de la pandemia. Pese a cumplir con los protocolos sanitarios, se estima que el sector perdió alrededor de 400 millones de dólares al mes. Así lo informó la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), que hace referencia a un informe del Banco Mundial (BN).

El organismo precisó que, según los especialistas del BN, el transporte público no representa un riesgo de contagio de covid-19, pues aunque vaya al máximo de su capacidad, los pasajeros permanecen poco tiempo y, por lo general, no dialogan entre sí. Además, no hay estudios que respaldan la viabilidad de la infección.

La AMTM refirió que tal información fue revelada por el brasileño Roberto Sganzerla en la mesa titulada “Las necesidades de los usuarios, comunicación y marketing clave para la recuperación del sector”, presentada en el marco del 12.º Congreso Internacional de Transporte, donde expuso que este medio de movilidad resulta seguro siempre y cuando se respeten las normas sanitarias.

Cambios en el sistema

La pandemia del coronavirus originó algunos cambios e implementaciones en el sistema de transporte público. En la Ciudad de México, el Sistema de Transporte Colectivo (Metro) tiene cámaras que cuentan con algoritmos de reconocimiento facial e inteligencia artificial. En solo dos segundos, pueden detectar la temperatura corporal de 15 a 30 personas simultáneamente mientras éstas transitan a lo largo de los pasillos. Dicha tecnología también se puso en marcha en ciudades como Buenos Aires y Bogotá,  así como en aeropuertos de Sao Paulo.

Las cámaras funcionan como un termómetro infrarrojo, capaz de medir la temperatura de la superficie de manera casi instantánea. En países como Brasil, se implementó el uso de drones para vigilar el movimiento de los cuerpos, detección de infecciones, entre otras actividades, especialmente las de corte informativo.

Pese a los esfuerzos de prevención, la economía sigue en caída, y el transporte público es uno de los sectores más golpeados. Laura Salazar Correa, especialista en estudios políticos en Colombia, aseveró que el transporte público constituye el eje central de la economía de las ciudades, por lo que la realización de prácticas de bioseguridad es indispensable para cuidar el bienestar de las personas.

El sector, indicó, tiene un papel clave en la reactivación económica y en la reincorporación a la nueva normalidad debido a la pandemia. En ese sentido —comentó—, la comunicación social pasa a desempeñar el rol de integrar a todos los sectores para dar el mensaje correcto.

De momento, las pérdidas son millonarias. La reducción de las actividades económicas y el temor a viajar de los pasajeros sigue pasando factura al sector transporte. Se espera una pronta mejoría en los próximos meses, conforme se supere la crisis de la pandemia.

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