¿Cárteles de carga? Aumentan empresas de transporte fantasma en México

El delito del lavado de dinero a través de actividades ilegales se ha ido incrementando alarmantemente en nuestro país durante los últimos años.

Se estima que en México se blanquean hasta 50 mil millones de dólares anualmente, sin embargo, sólo existe la posibilidad de que el 2% de las personas sea sentenciada por ese concepto, según cifras de la Fiscalía General de la República (FGR).

La manera en que cárteles y grupos de la delincuencia organizada blanquean sus ganancias ha evolucionado y ahora ven en la “creación” de empresas de autotransporte una forma de subsistencia.

En ese escenario, la pandemia ha incrementado los fraudes y el lavado de dinero en el sector transporte, según señala un documento elaborado por la firma de servicios de auditoría KPMG.

De acuerdo con el estudio, los sectores de transporte, salud, manufactura, hotelería y telecomunicaciones encabezan el número de casos de malversación de efectivo, mientras que otras industrias como alimentos y automotriz lideran casos de fraude por malos manejos de otros activos.

Red de lavado de dinero se infiltra en empresas de transporte

Se estima que en México existen cerca de 150,000 compañías de transporte. Por su trascendencia para la economía del país, este sector es vulnerable a este tipo de actos.

Desde el año 2000 y hasta 2017, la Oficina de Control de Activos en el Extranjero del Departamento de EU, integró a 378 mexicanos y 305 entidades, empresas o negocios a su lista negra por presuntos vínculos de lavado de activos del crimen organizado.

Entre los acusados aparecieron diversas empresas de carga como Fletes y Transportes Gaxgar, y Aero Express Intercontinental, señaladas en 2008 y 2010 por lavado de dinero y distribución de estupefacientes.

A la par, con la aprehensión de José Antonio Yépez Ortiz alias ‘El Marro’, ex líder del Cartel Santa Rosa de Lima, se destapó su ‘negocio’ fantasma: Transportes López, empresa dedicada al traslado de mercancías en el Bajío y la cual fue asegurada por la Policía Federal en marzo de 2020.

Además, al ‘Marro’ se le descubrió Lonate Transportes S.A. de C.V que, en tan sólo dos años y medio, logró facturar cerca de 10 millones de pesos, justificando estas ganancias por trasladar mercancía hacia el extranjero.

La otra empresa era Agencia Logística de Celaya, una empresa de transporte foráneo que servía para trasladar cargas especiales y la cual en un año facturó casi 11 millones de pesos.

Tanto a ‘El Marro’ como a sus familiares se les congelaron más de 99 cuentas bancarias, de las cuales 56 son personales morales (negocios) que pertenecen a la organización criminal.

No obstante, el mayor crecimiento de este tipo de empresas se ha dado en la frontera norte.

El año pasado, el Servicio de Administración Tributaria, SAT clasificó a 276 empresas en Tamaulipas (o que efectuaron operaciones en la entidad), como compañías fantasmas.

Nombres como Alta Transporte S.A. de C.V o Transportes Teno S.A de C.V, aparecieron entre las señaladas por el SAT.

“O estás conmigo o estás contra mí”

De acuerdo con la firma de abogados Amaro, este tipo de empresas ‘fachada’ se encargan de administrar bienes y otros activos tales como bienes inmuebles y su flotilla de camiones y tráileres mismas que a su vez le rentan estos vehículos a una empresa “transportista” que cuente con licencia de operación.

Posteriormente, estas compañías contratan el seguro más barato posible tomando en consideración que “no cuentan legalmente” con bienes ni activos a su nombre.

Por lo tanto, especialistas urgen sobre la necesidad de que los transportistas emitan y soliciten comprobantes fiscales, implementen contratos especificando el tipo de carga que se traslade, el servicio recibido y la procedencia de la mercancía.

En ese mismo sentido, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), destacó que las operaciones de comercio internacional son el perfecto plan para que el crimen organizado pueda blanquear sus ganancias.

Ante ello, indica, es urgente que los gobiernos implementen estrategias para la identificación y detección de estos actos a través de unidades de inteligencia financiera, agencias de aduanas, fuerzas del orden, etc.

No obstante, los delincuentes parecen decirle a la industria de carga: “O estás conmigo o estás contra mí”; y es que el autotransporte se ve afectado aún sin participar en este tipo de actos.

La pandemia ha provocado que los cárteles y grupos criminales traten de recuperar sus pérdidas incrementando los robos a las unidades de carga de empresas bien establecidas.

Cifras de la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, revelaron que durante 2020 se cometieron 42.3 robos por día a transportistas del país. El problema para el autotransporte es grave.

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