¿Carreteras eléctricas? Si, ya existen!

La necesidad convertida en urgencia de reducir las emisiones contaminantes y asociadas al cambio climático obliga a casi todos los sectores a transformarse; incluyendo el sector del transporte por carretera, de personas y de mercancías. Esta transformación se basa en actualizar las infraestructuras actuales para que sea la carretera la que suministre electricidad a vehículos eléctricos e híbridos mientras circulan o durante las paradas de los vehículos, como en el caso de los autobuses de línea. 

El objetivo es reducir las emisiones originadas por la quema de combustibles fósiles —principalmente dióxido de carbono, CO2— en el transporte por carretera; un sector clave para el desarrollo económico y social que solo en España representa el 79% del consumo final de energía y el 95% de las emisiones de CO2 asociadas al transporte, según datos del Ministerio para la transición ecológica de España.

Métodos de construcción

Actualmente se trabaja en el desarrollo y ensayo de dos métodos principales para construir carreteras electrificadas: por inducción y por conducción. 

  • Por inducción consiste en la transmisión de electricidad sin cables, utilizando campos magnéticos que transfieren la energía desde el suelo hasta el vehículo sin que haya contacto físico entre ambos. Es la misma tecnología que se utiliza para cargar las baterías de dispositivos como teléfonos móviles o también los cepillos de dientes eléctricos.
  • Por conducción puede ser a través de líneas aéreas (catenarias) parecidas a las que utilizan los trenes, o desde tierra mediante un rail conductor de electricidad igual que en los coches de slot, como el Scalextric. 

La transmisión de electricidad por inducción supone una ventaja a la hora de cargar las baterías de los vehículos eléctricos mientras circulan o durante paradas breves, como las detenciones en los semáforos, al no haber partes móviles en contacto, pero su eficiencia es reducida incluso con el vehículo parados y el coste es alto. 

Con este método las carreteras de carga inalámbrica dinámica (en movimiento) cuentan de una serie de bobinas de inducción colocadas bajo el asfalto. Estas bobinas transmiten la energía en forma de campo electromagnético. Otra bobina de inducción situada en los bajos del vehículo convierte esa energía electromagnética en electricidad, que se almacena en la batería del vehículo. 

Los proyectos en marcha

Como parte del programa europeo Fabric, que explora la electrificación de las carreteras, el fabricante Qualcomm (que desarrolla también sistemas de carga inalámbrica) dispone de un tramo de carretera para ensayar la transmisiónde electricidad ‘sin cables’ desde la carretera hacia los vehículos eléctricos. 

El método por inducción es más eficiente y menos costosa, y su desarrollo está más avanzado. Actualmente Alemania ya prueba un tramo de carretera electrificada por contacto —un tramo de unos 10 kilómetros entre Weiterstadt y Langen, al sur de Fráncfort— mediante una línea aérea situada sobre el carril derecho. Esta línea suministra electricidad a camiones híbridos que disponen de un motor diésel convencional y de propulsión eléctrica.

Por Nacho Palau del Confidencial

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