Volaris discrimina a atleta paralimpica Yazmith Bátaz

El miércoles 10 de junio Yazmith Bátaz Carballo –de 43 años y con una discapacidad física que la obliga a portar una silla de ruedas–, se encontraba en el Aeropuerto Internacional de Los Cabos, en Baja California, para tomar su vuelo con destino a la Ciudad de México. Los boletos los compró a través de Internet a la Concesionaria Vuela Compañía de Aviación, mejor conocida como Volaris.
Al subir avión una sobrecargo interrogó a Yazmith. “¿Cómo le vas a hacer si en el transcurso del vuelo tienes que ir al baño?, ¿qué vas a hacer en caso de evacuación por emergencia? No puedes viajar sola, necesitas tener un acompañante”, le dijo la empleada de Volaris. Todos los pasajeros observaban la escena. Yamith se convirtió en el centro de atención. El piloto detuvo el vuelo, salió de su cabina, se acercó a la también ex atleta paralímpica y le repitió que no podía volar sola.
“Tengo 20 años viajando sola en avión dentro de México y en el extranjero”, le respondió Yazmith. El piloto y la sobrecargo no la escucharon y comenzaron a preguntarle a los pasajeros: ¿quién puede sentarse en esta fila? El asiento que ocupaba Yazmith era uno de la primera fila del avión, los otros dos venían vacíos.
El vuelo no salió hasta que dos personas accedieron a sentarse con ella.
“Yo me sentí humillada cuando me estaban haciendo las preguntas. Lo que más me avergonzó fue que pararon el vuelo y todos los pasajeros observaron la escena”, dijo Yazmith en entrevista con SinEmbargo.
En México, desde el 30 de mayo de 2011, entró en vigor la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad. El objetivo de la legislación, de acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) es “establecer las condiciones en las que el Estado deberá promover, proteger y asegurar el pleno ejercicio de los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas con discapacidad, asegurando su plena inclusión a la sociedad en un marco de respeto, igualdad y equiparación de oportunidades”.
Sin embargo, como sucede la mayoría de las veces en las legislaciones, la teoría pocas veces se traslada a la práctica.
De acuerdo con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), el maltrato, los problemas de accesibilidad y una injusta prestación de servicio al público, se encuentran entre las principales quejas y reclamaciones que este órgano ha recibido en contra de algunas aerolíneas.
Al día siguiente del penoso suceso, Yazmith envió un mail a Volaris donde les expuso su queja. “Ellos me respondieron con un correo de dos líneas, en el que se disculparon y dijeron que iban a hacer la revisión”, señaló la también licenciada en Administración de Empresas.
La página web de Volaris contiene un apartado de Servicios Especiales, en el que se incluye un subapartado de Discapacidad cognitiva y soporte emocional. De acuerdo con el texto, si la persona que viaja tiene dificultad para atender indicaciones de seguridad, o requiere atención continua, deberá viajar con un acompañante.
“Volaris tiene un apartado para poner que viajas con silla de ruedas, si hubiera una restricción desde ahí diría que no puedes viajar solo, ellos tienen la venta abierta a todo mundo y ya que tenemos los boletos, arriba del avión nos dicen que necesitas un acompañante. No pueden truncar lo que hemos avanzado en cuanto a inclusión, independencia y libertad”, expresó Bátaz Carballo.
Hace tres años, el Conapred junto con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) a través de su Dirección General de Aeronáutica Civil, emitieron una circular obligatoria que contenía los lineamientos para garantizar que todas las personas con alguna discapacidad o alguna condición de salud, pudiera viajar sin que se les impusiera alguna causa adicional, por ejemplo, el pago extra por llevar una silla de ruedas.
“Esto [la circular] no es suficiente porque se requiere un cambio al interior de las empresas para que se puedan aterrizar estos lineamientos”, indicó en entrevista la Maestra Hilda Téllez Lino, directora adjunta de quejas del Conapred.
Las líneas aéreas, de acuerdo con el Conapred, han venido realizando los ajustes necesarios en la prestación del servicio, desde la capacitación al personal y la adecuación de su página web.
“Nosotros en conjunto con la Dirección General de Aeronáutica Civil, Aeropuertos y Servicios Auxiliares y las líneas aéreas y la Cámara Nacional de Aerotransporte (Canaero), hemos estado trabajando en procesos de capacitación del personal de las aerolíneas”, detalló Téllez Lino.
Para Yazmith está claro que algo tiene que cambiar en los manuales de las aerolíneas y la capacitación de los empleados, por ello, el pasado 19 de junio lanzó la petición “Volaris: Libre tránsito para personas con discapacidad independientes” en la plataforma Change.org, la cual va dirigida al Conapred y que lleva más de 16 mil firmas.
“Es importante que las empresas prestadoras de servicios de transporte no nos trunquen el gran camino recorrido para nuestra inclusión y que, en lugar de obstruir y considerarnos desvalidos, ellos nos apoyen y nos brinden el servicio al igual que todos los demás pasajeros, además de algún servicio especial como las sillas pasilleras”, se lee en su demanda.
Minutos después de que Yazmith colgó la petición recibió el apoyo de miles de personas que difundieron su caso en las redes sociales. Un día después, el equipo de Volaris se contacto nuevamente con ella, ahora ya no por medio de un correo de dos líneas, esta vez fue de manera personal.
“A raíz de que hice la petición en la página de Change.org fue como Volaris me respondió de una manera más amplia. Hablé con ellos, les comenté de la falta de capacitación de sus empleados en este tema, incluso les ofrecí pláticas con su personal para que mejoraran su servicio y me respondieron que iban a revisar el caso”, recordó la ex atleta paralímpica.
En el país existen dos organismos a donde las víctimas de discriminación pueden acudir a presentar su denuncia: el Conapred y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). El primero sólo realiza procedimientos administrativos en contra de las empresas que discriminen a alguna persona, el segundo sí puede sancionar de manera monetaria.
“El Conapred no tiene un mecanismo de sanción para las empresas que incumplan con la normativa, en este caso las aerolíneas. Lo que hacemos es iniciar un procedimiento con la línea aérea, pero la propia resolución no contiene una sanción, en el caso de la Profeco sí tiene sanciones”, describió la Maestra Hilda Téllez.
En 2014, la Procuraduría Federal del Consumidor detectó a 25 empresas de transporte aéreo locales e internacionales con quejas por parte de los consumidores en todo el país.
De cuerdo con la Profeco, todo prestador del servicio debe brindar a las personas con discapacidad facilidades para su movilización, además de adoptar las medidas necesarias para la atención de mujeres embarazadas y personas de edad avanzada.
De acuerdo con la dependencia, Aeroméxico, Viva Aerobús y Volaris, fueron las empresas con el mayor número de reclamaciones, con 252, 212 y 141, respectivamente. Las quejas fueron por la ausencia de información a los usuarios sobre el servicio, contratos poco claros y cobros indebidos.
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En lo que va del año, Conapred sólo ha recibido dos quejas en contra de las aerolíneas: una de Aeroméxico y la otra de Volaris.
“La aerolínea que más ha recibido quejas de 2013 a la fecha es Volaris, tenemos registradas seis; de Aeroméxico son cuatro; Vivaaerobus, dos; Interjet, dos y France Air Lines y Aeromar, una cada una”, reveló la directora adjunta del Conapred.
Luego de la difusión del caso de Yazmith en Change.org, este organismo, sectorizado a la Secretaría de Gobernación (Segob), abrió un procedimiento para analizar el caso y continuar con las acciones que garanticen el respeto de los derechos de las personas con discapacidad.
“Me gustaría decirle a todas las personas que se acerquen a las instituciones, que denuncien porque esa es una manera de que estas situaciones ya no se repitan. En Conapred pueden ponerse en contacto con nosotros a través de nuestra página de Internet y redes sociales, también tenemos una línea gratuita nacional”, refirió Hilda Téllez.
De acuerdo con el Conapred, el tiempo que tardan en responder a los casos es de máximo 72 horas, a partir de ahí se determina si se trata de una situación de discriminación, si es así, se lleva a cabo un procedimiento que puede durar hasta tres meses.
A pesar de que la legislación en México ha tenido avances en materia de inclusión de personas con alguna discapacidad a la sociedad, se siguen presentando casos como el de Yazmit, que hacen que se retroceda en esta materia.
“En México aún nos falta mucho para que las personas con discapacidad sean incluidas en la sociedad, desde los seis años yo he batallado mucho para entrar a los salones de clases porque no había rampas en las escuelas, porque no había cajones en los estacionamientos y más cosas”, aseguró Yazmith Bátaz.
Fuente Sin Embargo

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