Transporte, Logística y cadena de frío en médicamentos 

En las últimas décadas, las Industria Farmacéutica ha sido sometida a una serie de condiciones que han hecho que se transforme de forma acelerada y profunda para hacer frente a los desafíos de un nuevo entorno de negocios, y dar respuesta oportuna a la cada vez mayor demanda de medicamentos.

Esta industria no sólo es una de las más importantes en todo el mundo por el impacto económico que genera, sino por su rol en el desarrollo de proyectos de investigación que dan origen a una cantidad de fármacos y productos biológicos innovadores que mejoran la calidad de vida de la población.

En México, el sector farmacéutico es, quizá, uno de los de mejores perspectivas económicas, ya que en los últimos años mantuvo un ritmo de crecimiento de 6%, y de acuerdo con IMS Health México, entre 2015 y 2018 el mercado crecerá a tasas cercanas al 5%. Según estimaciones del organismo mexicano Normalización y Certificación Electrónica (NYCE), el mercado de medicamentos en México alcanza un valor de poco más de 161 millones de pesos anuales, lo que posiciona al país dentro de los 15 principales mercados en el mundo y el segundo de Latinoamérica.

Sin bien existe un panorama alentador para los “jugadores” de esta industria, es necesario tener en claro que, para aprovechar al máximo las oportunidades presentadas, es necesario asumir los retos de la industria, ya que de esto depende la permanencia y el crecimiento de los negocios. Sin ello, las empresas no crecen y se quedan estancadas mientras su competencia toma la delantera y asume el liderazgo en el mercado. ¿Su compañía ya está haciendo frente a los nuevos retos que exige la industria farmacéutica?

Cadena de Frío: desafío crítico para la industria

Uno de los retos que tienen que enfrentar las compañías que conforman la industria farmacéutica es la logística de distribución de medicamentos, y de forma más específica, el transporte de ciertos productos que requieren temperatura controlada. La cadena de frío, además de ser un desafío actual en esta industria, es también un aspecto crítico del negocio.

Existe gran número de productos farmacéuticos que requieren se controle la temperatura de su transporte para su preservación, desde la salida de los laboratorios hasta su uso; entre ellos se encuentran algunos medicamentos, la mayoría de las vacunas, materiales para análisis clínicos, los preparados biológicos y algunos productos relacionados con los trasplantes.

De acuerdo con información del Sistema Nacional de Gestión de Residuos de Envases y Medicamentos (Singrem), en México se producen alrededor de 2,000 millones de unidades de medicamentos anuales. De éstos, se estima que el 10% estaría en posibilidades de caducar en el mismo año en que fue distribuido, debido al desplazamiento que tienen los productos en el territorio nacional a través de las farmacias.

Además, según el Singrem, está en que de los medicamentos que han caducado, sólo algunos tienen una disposición adecuada, mientras la mayoría tienen destinos finales como el basurero o los drenajes. Esta Asociación asegura que los lixiviados de estas sustancias médicas pueden filtrarse a los mantos freáticos, contaminar el agua y afectar los productos de cultivo. Por otro lado, cuando los medicamentos caducos no tienen como destino final los basureros o drenajes, se comercializan en el mercado informal o son revendidos por farmacias y distribuidores.

Otros datos de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, OMS, señalan que 25% de las vacunas llegan a su destino en condiciones degradadas debido a una transportación incorrecta. Además, casi 20% de los productos farmacéuticos sensibles a las condiciones de temperatura resultan dañados durante su transportación debido a una fractura en la cadena de frío.

Es por ello que un manejo eficiente de este tipo de productos no sólo puede contribuir a evitar afectaciones en la salud de la población, sino además crear, mantener y reforzar una buena relación de negocio con los socios comerciales, quienes percibirán a su compañía como seriamente comprometida en ayudar a mantener la calidad de los medicamentos a lo largo de la cadena de suministro.

Asimismo, contar con soluciones de control de temperatura para transportar medicinas, vacunas y otros productos farmacéuticos le ayudará a optimizar sus procesos de entrega y le brindará un diferenciador de negocio que, desde luego, sus clientes y socios comerciales notarán.

Comprendiendo la Cadena de Frío en productos farmacéuticos

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la cadena de frío es el “sistema logístico que comprende los recursos humanos, materiales y financieros necesarios para llevar a cabo el almacenamiento, conservación, transporte de las vacunas en condiciones óptimas de temperatura, desde el lugar de fabricación, hasta el sitio donde las personas son vacunadas”.

En general, los medicamentos o fármacos de la cadena de frío son aquellos que requieren mantenerlos continuamente en un intervalo reducido de temperatura. La mayoría de ellos sólo requieren temperaturas ambientes y humedades típicas de las instalaciones de climatización entre 20 a 23º C, no debiendo sobrepasar temperaturas superiores a 30º C.
Desde su salida del laboratorio hasta que es suministrado a un paciente, un medicamento que requiere frío puede tener un largo recorrido, en el que se pueden identificar diversas etapas que se pueden resumir en:
Stock en los laboratorios.

Traslado del laboratorio al Centro de Distribución.

Del Centro de Distribución a farmacias u hospitales.

Conservación en farmacias u hospitales.

Transporte de farmacias a viviendas particulares.

Conservación en las viviendas particulares.

Elementos fundamentales:

Recursos humanos: Las personas designadas deben estar adecuadamente capacitadas en los aspectos de logística de los productos –medicamentos, vacunas, etcétera– y Cadena de Frío.

Recursos materiales: Existen en el mercado una gran variedad de soluciones para el transporte, almacenamiento y distribución de este tipo de productos, por lo que antes de adquirir alguna es importante hacer un estudio preciso de las necesidades del negocio.

Recursos financieros: Su importancia radica en permitir una continua y eficiente operación y administración de la cadena de frío. También ayuda a las compañías a tener liquidez, ayudando a innovar sus procesos y permitiendo invertir en nuevas tecnologías que generarán mejor eficiencia operativa.

En la logística de medicamentos y vacunas se recomienda implementar Buenas Prácticas de almacenamiento, distribución y transporte a través de toda la Cadena de Suministro, con el fin de asegurar que el producto puesto en el mercado mantiene las características certificadas por el laboratorio, y que determinan su uso seguro y eficaz.

 
El Transporte Refrigerado en la Cadena de Frío

Una de las etapas más delicadas de la Cadena del Frío de medicinas, vacunas y otros productos farmacéuticos es el Transporte. Se debe tener presente que cortos periodos fuera de las temperaturas recomendadas, en algunos productos, puede afectarles grandemente, sobre todo en los que se pueden reproducir microorganismos patógenos. Es por ello que el transporte es clave para mantener los atributos y calidad de los medicamentos y vacunas a lo largo de su logística. De allí la importancia de implementar las mejores prácticas.

Los servicios de transporte refrigerado dedicado a fármacos y vacunas debe cumplir con estrictos requerimientos en cuanto a la ejecución de políticas de limpieza, controles y monitoreo de temperatura, humedad y seguridad.
Existen diversas opciones que se adaptan a los requerimientos y necesidades del negocio. Utilizar una u otra solución de transporte dependerá del volumen de unidades a mover, de las distancias geográficas, entre otros factores y necesidades particulares.

Algunos tips que pueden servir de orientación sobre qué soluciones de Transporte Refrigerado elegir:
Del Laboratorio al Centro de Distribución: Los negocios cuya actividad comercial se encuentra en esta etapa de la Cadena de Frío requieren transportar grandes volúmenes, así que pueden emplear desde aviones, camiones frigoríficos o semirremolques, camiones o camionetas de reparto o contenedores retornables.

Del Centro de Distribución a la Farmacia: Si los volúmenes de productos a transportar son pequeños, camiones o trailers podrían ser una mala opción por su excesiva capacidad. En este caso, utilizar contenedores retornables es una buena opción, al igual que emplear cajas no retornables de capacidad adecuada a la unidad de expedición. En el caso de venta directa de los laboratorios a clínicas, hospitales o grandes farmacias, el transporte en cajas no retornables es el más común.

Independientemente del volumen de unidades es importante que se opte por soluciones de transporte que estén equipadas con los equipos más confiables de control y monitoreo de temperatura, ya que será necesario mantener la temperatura precisa tanto para cargamentos con productos de un mismo tipo como para aquellos con una mezcla de productos médicos y biológicos.

Elegir un socio logístico que ayude a los negocios farmacéuticos a asumir el reto del transporte refrigerado es un paso importante para el éxito. Por ello, antes de tomar una decisión, es importante analizar y considerar aspectos como:

Experiencia en la Cadena de Suministro de productos farmacéuticos.

Modalidades de transporte y cobertura geográfica de rutas.

Certificaciones en la materia.

Contar con soluciones de control de temperatura (Cadena de Frío).

Contar con soluciones de almacenaje multiuso, entre otras.

Esto permitirá a las compañías farmacéuticas hacer frente a los retos de la Cadena de Frío en medicamentos y vacunas.

Fuente Forbes / Joel Cue

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