Transporte de carga y combustibles es asediado por la delincuencia

El transporte de mercancías en México está bajo asedio del crimen organizado, en carreteras y en ferrocarril de carga. Además, aumentó el robo de combustible en ductos de Pemex y la petrolera alertó de una escalada en el robo a las pipas distribuidoras de gasolina y diésel.

En el caso de los transportistas, en los primeros cuatro meses del año fueron abiertas 3 mil 895 carpetas de investigación, casi 4% más que en el mismo periodo de 2017 cuando se registraron 3 mil 666 indagatorias, según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

El 94% de estas denuncias se concentran en nueve entidades: Estado de México, Puebla, Michoacán, Jalisco, Tlaxcala, Morelos, Puebla, Nuevo León y Querétaro. Pero hay cifra negra. Veracruz suma 15 averiguaciones previas por robo a transportes en los primeros cuatro meses de 2018.

Los robos a trenes también se dispararon. En el primer trimestre de 2017 se denunciaron 125 atracos en todo el País, pero el último trimestre de ese mismo año sumaron 720 casos. Puebla, Guanajuato, Querétaro y Veracruz tienen casi la mitad de ellos, según el Sistema Ferroviario Mexicano.

La ordeña a Pemex creció 36% al pasar de 2 mil 704 tomas clandestinas en el primer trimestre de 2017 a 3 mil 691 en el mismo periodo de 2018, principalmente en Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Edomex, Puebla, Veracruz, Sinaloa, Tamaulipas y Morelos.

Sobre los robos a sus autotanques, la petrolera registra un repunte del 94% al pasar de 135 eventos en 2016 a 262 en 2017, principalmente en Veracruz, Tamaulipas y Guanajuato.

De acuerdo con datos de la Coparmex, la cifras varían un poco, al señalar aumento del 34% en ordeña y 852 atracos a trenes.

Pide Coparmex seguridad

La mayor patronal mexicana, Coparmex, pidió este lunes al Gobierno de Enrique Peña Nieto iniciar una reforma en seguridad pública que contemple la profesionalización de las policías y que atienda y mejore la procuración de justicia ante el aumento de la violencia que ha obligado a algunas empresas mexicanas a cerrar sus centros de distribución.

“No es momento de esperar a que termine la contienda electoral, ni mucho menos de que tome posesión un nuevo gobierno en 2019. Es momento de actuar de inmediato”, destacó en un pronunciamiento el sindicato patronal más grande del país.

Desde principios de este mes, Grupo Lala, el gigante de los productos lácteos en México, cerró su centro de distribución de Ciudad Mante, Tamaulipas, por las condiciones de inseguridad que hay en esa región disputada por violentos cárteles. Hace poco más de dos meses, Femsa, la mayor embotelladora de Coca-Cola del mundo, decidió cerrar su centro de distribución de Ciudad Altamirano, Guerrero, con el objetivo de “preservar la integridad y la seguridad de sus empleados”.

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