Sedena, PGR y PF podrán cazar drones sin registro

La mayor preocupación no son los pequeños drones, la nueva normatividad buscará controlar a los drones de mayores dimensiones que puedan representar un peligro para la seguridad, privacidad, y las operaciones aéreas.

En febrero del 2017, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), unidad dependiente de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) publicará la Norma Oficial para los Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT) o drones.

Esta normatividad permitirá que autoridades de seguridad como la Procuraduría General de la República (PGR), la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) o incluso la Policía pueda vigilar la operación de drones, y sancionar las operaciones sin registro o que no estén autorizados para sobrevolar en el espacio aéreo nacional.

Pero la mayor preocupación de las autoridades no son los pequeños drones que pueden ser adquiridos en los centros comerciales y que son usados como juguetes, reconoce en una entrevista con El Economista, el director adjunto de la DGAC, Pablo Carranza Plata. La nueva normatividad buscará controlar a los drones de mayores dimensiones y con mayor equipamiento, como cámaras de video, que puedan representar un peligro para la seguridad de las personas ante un incidente, para su privacidad, y para las operaciones aéreas.

“La vigilancia se va a dar una vez que tengamos la Norma Oficial Mexicana y vamos a coordinar con PFP, PGR y con la Sedena la vigilancia. La DGAC otorga autorizaciones para operar comercialmente y puede establecer los límites para su operación, pero la vigilancia es una operación que requiere tanto del apoyo de la ciudadanía como de las corporaciones de vigilancia. Con la Norma Oficial Mexicana publicada tenemos las bases suficientes para poder establecer los lineamientos de vigilancia a estas corporaciones”, explicó el funcionario.

Los intentos para regular la operación de los vehículos aéreos no tripulados se han traducido en Circulares expedidas por la DGAC. En la última, la CO AV 23/10 R2 que data de abril del 2015, se establece una clasificación por el peso (de hasta 2 kilogramos, de más de 2 a 25 kilogramos, y de más de 25 kilogramos), así como limitaciones como el ser operados durante el día, en áreas no clasificadas como prohibidas, sin interferir en el espacio de los aeropuertos y no deben dejar caer objetos que puedan causar daños a personas o bienes.

Además se estableció la obligatoriedad en el registro de las aeronaves y sus operaciones, pero a pesar de que el registro es gratuito, las cifras muestran que no ha sido muy efectivo. Durante una presentación realizada durante la Expo Drone Mx en la Ciudad de México, la DGAC reveló que se cuentan con 44 registros y se han otorgado 2 aprobaciones de operaciones. Y si bien no existe una estadística oficial sobre las operaciones no reguladas, Carranza Plata calcula que existen más de 3 millones de drones que operan sin registro.

“En el mundo no se ha concebido un proceso de certificación de diseño y se ha confiado mucho en su operación. En la medida que nuestra norma esté funcionando, se van a observar mayores notificaciones de incidencias en los equipos. Cuando el área de investigación de incidentes tenga estas estadísticas, tendremos que verificar si los equipos están cumpliendo con cierta garantía de calidad y de seguridad; y las que no cumplan se tendrán que quitar del mercado”, explicó.

México se ha convertido en un mercado muy jugoso para la industria de los drones y el desarrollo de servicios en áreas como fotografía y filmación, agricultura, cartografía o seguridad. Aunque existen los riesgos sobre una sobre regulación, que podría frenar la innovación y el desarrollo, esto no parece ahuyentar a los grandes fabricantes como el chino DJI, cuyos modelos son los más vendidos en México, de acuerdo con la DGAC.

“México está en la delantera. Por eso México va a recibir en dos o tres semanas, los mexicanos van a tener el primer mayorista de DJI en América Latina. Heliboss va a abrir esa tienda mayorista en dos semanas”, dijo a El Economista el director para Latinoamérica de DJI, Manuel Martínez.

“Considero que en los próximos cinco años vamos a mantener la misma curva de crecimiento, aunque soy muy modesto, quizás sean 15 años porque el dron es una herramienta de resultados, economiza problemas, ayuda a generar nuevos empleos y el desarrollo tecnológico”, agregó.
“Regulación necesaria: hay mucha gente estúpida”

“La regulación es necesaria, hay mucha gente estúpida ahí afuera”, dijo en una entrevista Horst Hörtner, director de Ars Electronica Futurelab, un laboratorio de innovación e investigación tecnológica con sede en Austria. Y no habla sin argumentos.

En el 2015, en Madonna di Campiglio, Italia, el campeón mundial de esquí alpino, el austriaco Marcel Hirscher, estuvo a punto de ser golpeado por un drone que lo estaba grabando con una cámara. Hirscher pudo haber sido herido de gravedad o incluso haber muerto si el drone se hubiera estrellado en su contra.

“Es increíble que un camarógrafo haya volado un drone encima de él. Nadie puede confiar en la tecnología a ese nivel. No puedes arriesgar las vidas humanas, pero eso es lo que la gente está haciendo”, consideró.

También se pueden enumerar otros incidentes alrededor del mundo como el de abril del 2016, cuando un drone se habría estrellado en contra de un avión de pasajeros de British Airways, en el aeropuerto de Heathrow, en Londres. Eventos de esta naturaleza son los que busca minimizar la regulación.

Fuente El Economista

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