Publica VW autos truqueados; Polo, Golf, Tiguan, Jetta, Passat mas Seat y Audi

Después de unos días en silencio en los que se estaba investigando el número de vehículos afectados por el escándalo, Volkswagen ha dado nuevas cifras. El gigante automovilístico alemán ha identificado 430.046 vehículos de su última gama, la del año 2016, manipulados para esquivar los controles de emisión de dióxido de carbono (CO2). Esta actualización afecta a los coches que están vendiendo ahora mismo.

El segundo productor mundial, desbancado por Toyota después de la crisis, se puso ayer en contacto con las autoridades fiscales de los países donde tiene vehículos manipulados para asegurarse de que todas las multas y peticiones de arreglo las asuma Volkswagen. También se informó a las diferentes marcas de la casa, que actualizarán sus páginas corporativas como ya hicieron con el ‘dieslgate’ para que los clientes puedan conocer más específicamente si sus coches tienen problemas. En un ejercicio de transparencia, la compañía prevé ahora que la Autoridad Alemana de Vehículos y Transportes (KBA) revise las cifras de emisión de CO2.

Entre los diversos modelos de la gama 2016 afectados destacan vehículos tan populares y comercializados como el Volkswagen Polo, Golf y Touran, el Audi A1 o el Seat Ibiza. También se encuentran envueltos en el escándalo los Seat Toledo y todas las versiones del Leon, los Skoda Fabia, Octavia, Superb, Rapid y Yeti así como el Volkswagen Tiguan, Jetta, Scirocco, Passat y la furgoneta Caddy.

Eso supondrá un coste añadido para el consorcio alemán, que deberá reparar a todos los vehículos manipulados para que cumplan la normativa medioambiental europea. Aún así se garantizó que la seguridad de los vehículos está asegurada y no harán falta reparaciones. Los principales motores de gasolina y diésel afectados son uno de tres cilindros y varios de cuatro cilindros. Estos últimos son los 1.0, 1.2, 1.4, 1.6, 1.8 y 2.0.

El pasado día tres de noviembre Volkswagen destapó un nuevo episodio en su escándalo medioambiental al confesar que también había hasta 800.000 vehículos más con irregularidades en la emisión de CO2. El caso se sumaba a los más de 11 millones de coches diésel afectados destapados en septiembre. Ese nuevo episodio puede costarle muy caro a la emblemática empresa alemana, que deberá hacer frente a múltiples penalizaciones.

Aunque en un principio anunció que reservaba 6.500 millones de euros para sufragar los costes del escándalo los nuevos episodios han llevado al gigante de la automoción a negociar con los bancos para pedir 20.000 millones de euros adicionales de crédito. La compañía no ha dado aún cifras oficiales de hasta cuanto puede ascender el revés pero los analistas apuntan a que podría llegar hasta los 50.000 millones de euros, lo que supondría una dura estacada para Volkswagen.

RIESGO DE QUIEBRA

El riesgo de quiebra va tomando cuerpo. A la durísima caída que ha sufrido en las bolsas europeas, donde su valor se ha desplomado hasta un 45%, el pasado 4 de noviembre se le sumó la noticia de que la agencia de calificación Moody’s rebajaba la nota de solvencia del grupo con sede en Wolfsburgo, lo que alejaba aún más a los inversores. Ayer la revista especializada Automobilwoche añadía otra preocupación más al informar que tendrá que pagar intereses mucho más altos por endeudarse.

La sucesión de escándalos en Volkswagen está poniendo en apuros a su nuevo consejero delegado Matthias Müller. El tiempo es oro para intentar frenar la sangría y por eso el pasado viernes se dio a los empleados hasta el próximo 30 de noviembre para revelar cualquier tipo de información que conozcan sobre el dieselgate a cambio de no sufrir las consecuencias.

Terminado el plazo de esta medida amnistía, el grupo dejará en manos de consultoras externas la investigación de las prácticas de sus trabajadores. A pesar del cambio de cúpula que se llevó a cabo para limpiar su imagen algunas voces han pedido investigar las responsabilidades de los nuevos mandos.

Después de unos días en silencio en los que se estaba investigando el número de vehículos afectados por el escándalo de Volkswagen la compañía ha dado nuevas cifras. El gigante automovilístico alemán ha publicado una lista e identificado a 430.000 vehículos de la gama 2016 que estarían manipulados para esquivar los controles de emisión de dióxido de carbono (CO2). Entre los modelos de esta gama, hay algunos que ya han sido vendidos y otros aún por vender.

Entre los diversos modelos afectados destacan vehículos tan populares y comercializados como el Volkswagen Polo, Golf y Touran, el Audi A1 o el Seat Ibiza, el coche más vendido en España, así como el Toledo y el León. También se encuentran envueltos en el escándalo los Skoda Fabia, Octavia, Superb, Rapid y Yeti así como el Volkswagen Tiguan, Jetta, Scirocco y Passat.

El próximo paso para el segundo productor mundial, desbancado por Toyota después de la crisis, será ponerse en contacto con las autoridades fiscales de los países donde tiene vehículos manipulados para asegurarse de que todas las multas y peticiones de arreglo las asuma Volkswagen. Durante la semana las diferentes marcas de la casa actualizarán sus páginas web para que los clientes puedan conocer más específicamente si sus coches tienen problemas.

El pasado día 3 de noviembre Volkswagen destapó un nuevo episodio en su escándalo medioambiental al confesar que también había hasta 800.000 vehículos más con irregularidades en la emisión de CO2. El caso se sumaba a los más de 11 millones de coches diésel afectados destapados en septiembre.

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