Los trenes de Kansas City Southern contra Huachicoleros

Desde que comenzó la campaña de Donald Trump (y su meta de terminar primero y renegociar después el TLCAN), los accionistas de la empresa ferroviaria Kansas City Southern (KCSM) vieron una volatilidad intensa en sus acciones.

“Somos el tren del TLCAN, porque nuestros trenes llegan a los tres países: somos el único ferrocarril que opera directamente en México y en EU, además de contar con conexión de intercambio a Canadá”, explica José Guillermo Zozaya, director general de KCSM.

El peso del tratado no es menor: 40% de los negocios de la empresa están cruzando la frontera desde EU a México. Y ha sido una de las razones del gran protagonismo que ha comenzado a tener su CEO, Patrick Ottensmeyer, quien trabaja con empresas y productores para hacer un cabildeo en Washington cargado de datos y cifras. Incluso lidera desde hace poco el grupo de trabajo US-Mexico CEO Dialogue, que apoya a los empresarios vinculados con exportaciones a nuestro país.

Pero mientras la incertidumbre sigue girando en torno a los qué y cómo de esta renegociación, la empresa ferroviaria ha decidido diversificar sus negocios de este lado de la frontera y en un sector donde las inversiones comenzaron a fluir. “Es la primera vez que entramos a un negocio energético, fuimos los primeros en conseguir un permiso de importación de combustibles y lo siguiente es involucrarnos no solo en el proceso de transportación, sino en el almacenamiento en diferentes regiones del país”, afirma Zozaya.

Se trata de una terminal de combustibles que están construyendo en San Luis Potosí en alianza con las firmas Watco Companies y WTC Industrial y donde invertirán en total 120 millones de dólares. La intención es que sirvan para que las empresas que importen hidrocarburos puedan guardarlos antes de su venta final.

A pesar de que la obra no está terminada, Kansas ya ha aprovechado su permiso de importación para sus clientes mexicanos: “Hemos hecho ya 28 viajes de trenes unitarios con combustible desde la frontera de Laredo hasta San José Iturbide en Guanajuato”, agrega el ejecutivo. En tiempos de huachicoleros y de tomas clandestinas en ductos, el tren es una opción más segura dentro del país e incluso más barata, al venir de terceros proveedores internacionales que no son (como ahora) solo Pemex.

Su centro de almacenamiento de San Luis Potosí, ya en su fase final en dos años más, contará con capacidad de 300 mil barriles donde no solo podrá atender a petroleras o empresas privadas, sino también como una manera de disminuir los costos de su principal insumo, el diésel.

Fuente: Milenio

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