Los Equipos en los Centros de Distribución, tienes lo adecuado? 

¿Qué quieres mover?, ¿Cuánto dura tu operación?, ¿Cuántos son los pedidos que esperas elaborar en determinado tiempo? , ¿Cuántos productos manejan? y ¿Cómo los almacenan? Son algunas de las preguntas que toda empresa debe responder antes de decidir la adquisición de una maquinaria específica para su bodega. Frente al abanico de alternativas que ofrece el mercado actualmente. ¿Tú cuentas con el montacargas adecuado para tu CD?

Todos queremos tomar siempre las mejores decisiones en el ámbito laboral. Sin embargo, muchas veces el desconocimiento, la premura y la falta de asesoría nos llevan a escoger opciones erróneas que, lamentablemente, traen siempre un costo monetario y operacional para las empresas. Esta realidad la vemos con frecuencia en la industria logística, en especial al momento de decidir la ampliación o construcción de una bodega o Centro de Distribución, fundamentalmente por la inversión que eso significa. Decidir correctamente qué hacer y cómo hacerlo es primordial.

El reconocimiento que hace la industria de la importancia que tiene una decisión como esa que va también acompañada de la incorporación de nuevas implementaciones o tecnologías ha llevado consigo el posicionamiento de las “Consultorías” o “Asesorías”. Desde la ubicación, pasando por el tamaño, la conectividad, el diseño de las estructuras de almacenamiento, el número y rotación de los productos almacenados, la cantidad de pedidos que se deben realizar son sólo algunas de las preguntas que se consideran al momento de diseñar un nuevo almacén.

Pero hay un factor fundamental y que –dicho de otra forma- le da vida a una operación. Los equipos para el movimiento de cajas son “los brazos de la operación” y una correcta decisión sobre qué montacargas utilizar es fundamental para asegurar la operación de la empresa que permita responder a las solicitudes de sus clientes. Ante este panorama, Logistec ahonda sobre los factores que se deben considerar para adquirir un determinado equipo. Hoy el mercado de las maquinarias para bodegas es inmensamente diverso y contempla decenas de alternativas para la industria; y es ante este abanico de soluciones que tener claridad sobre qué se requiere y para qué se requiere es el primer paso para una implementación exitosa.

Para una correcta elección se debe conocer el trabajo que se realizará y cuáles serán las condiciones en el que se realizará, tales como peso de la carga, altura del almacén, distancia, horas de operación, etc. Es por esto que escoger al proveedor adecuado para tu empresa es un factor que puede significar el éxito o fracaso de una inversión. En esta oportunidad, dos de las más importantes consultoras a nivel mundial en Supply Chain como son KPMG y Miebach entregan consejos prácticos para tomar la mejor decisión operacional.

FLUJO Y CONTINUIDAD

Al momento de diseñar una solución para las empresas, lo más importante siempre son: el flujo de los materiales y la continuidad operacional. Sin embargo, garantizar estos dos puntos requiere de conocimiento; conocer las características de la operación, cómo se almacenan los productos y cómo se mueven es primordial para el diseño que se realice, ya que todos los aspectos determinan si se agiliza o retrasa el proceso de preparación de pedidos; aspecto que es fundamental de cara a satisfacer las necesidades y requerimientos de los clientes y que a la larga son el reflejo del éxito financiero de una compañía.

Y es en esta dinámica operacional donde los equipos de movimiento de carga son un eje que da vida a la operación y que determinan -en muchos casos- el éxito de ella. Para Carolina Vera, Directora Senior de Miebach, “las maquinarias deben ayudar lo más posible al trabajo y la operación; y no entorpecerlo”. Para eso, la ejecutiva asegura que, en lo primero que hay que pensar es en el flujo, “diseñar cómo queremos que salgan los productos de manera eficiente y para eso conocer los volúmenes, el peso y el número de productos es importante”.

Por su parte, Argenis Bauza, KPMG Operations Latam, sostiene que el rol de los equipos de movimiento se pueden plantear en dos frentes: el operativo y el financiero. “Operativamente, juegan un papel importante al momento de hablar de productividad, eficiencia y seguridad. Afectan los tiempos en los recorridos, los movimientos de tarima por hora y el desempeño en cada uno de los procesos del almacén. Actualmente hay equipos nuevos que permiten disminuir el riesgo de incidentes y accidentes, uno de los temas más importante dentro de un Centro de Distribución”.

Las opiniones de los ejecutivos dejan entrever como la maquinaria se involucra como un eslabón fundamental de la cadena operativa de la empresa, lo que hace primordial contar con los equipos adecuados; y para eso se deben contemplar todos los factores. “Dependiendo de cómo se quiere diseñar este flujo, es cuál es el equipo más idóneo, considerando el número de productos, sus características y las técnicas de picking; para que sea lo más eficiente para el cliente”, recalca Vera.

Un equipo de carga (grúa, montacargas, patín, conveyor, etc.) también conocido en la industria como MHE (por sus siglas en inglés Material Handling Equiment) tienen diferentes características físicas, cómo velocidad, espacio necesario para maniobras, capacidad de carga en peso, altura y tipo de energía utilizada (eléctricos, de gas o manuales). En la medida que se tengan las respuestas al mayor número de estas interrogantes, mejor preparado estará la empresa para tomar decisiones.

Argenis BauzaBauza advierte que junto al factor operativo, el frente financiero también se ve involucrado en estas decisiones. “Un MHE, al afectar la productividad, determina el número del personal operativo que se requiere. Diferentes equipos realizan la misma tarea con diferente eficiencia, por lo tanto, existe un diferente costo; impactando los costos de almacenaje y/o distribución. Otro ejemplo son los m2 del almacén necesario para cada una de las áreas, ya que diferentes tipos de equipos requieren diferente tamaño de pasillos o pueden llegar a diferente altura”, detalla el ejecutivo de KPMG.

¿QUÉ QUIERES MOVER?

Un equipo para casa cosa. La diversidad de empresas del mercado de las maquinarias para bodegas ofrecen un portafolio con distintas soluciones; cada una con características específicas y diseñadas para responder a las necesidades operacionales determinadas.   

¿Están las empresas conscientes de cómo escoger la grúa que necesitan? De acuerdo a Carolina Vera, todo depende del nivel de aprendizaje que tenga las compañías y cómo se hayan ido desarrollando en el tiempo. “En la medida que los negocios van creciendo se quiere, por ejemplo, almacenar a más altura y ahí se empieza a pensar en un equipo trilateral, entre otras soluciones. Todo depende de lo que se quiera mover, ya que hoy la oferta ofrece equipos para mover desde pallet completos hasta picking unitario. Conocer la operación es la clave”, enfatiza la ejecutiva de Miebach.

Un mejor aprovechamiento de los Recursos es, a juicio de Argenis Bauza, la razón central de por qué es importante conocer las características de los equipos. Espacio necesario para las áreas del Cedis, espacio de sus pasillos, altura de racks, m2 del almacén, número de personas necesarias para operarlos, etc. son puntos que deben estar sobre la mesa al decidir. “Para armar estos escenarios es necesario un conocimiento amplio de las variantes que existen en cada tipo de equipo y de las capacidades que tienen. Además se debe tener muy claro desde el punto de vista del negocio cuál es el problema que va a resolver”, dijo el ejecutivo de KPMG.

Todas estas condiciones determinan el equipo para operar. Y para eso la correcta información que uno tenga de su propia operación; de entender cómo son las características de los pedidos que reciben y cómo diseñamos la preparación de pedidos son claves. “Los clientes conocen los quipos más básicos y ahí la tarea de nosotros como consultores es mostrar las distintas alternativas a nivel de planificación. Cuando uno ya está en el proceso de implementación se comienza a fijar en las descripciones de cada uno de los equipos con mayor precisión y ahí se van viendo las diferencias entre proveedor y proveedor”, señala Viera.

El llamado de los consultores es que las empresas aprovechen la instancia de las licitaciones para conocer en profundidad las características de las distintas opciones que ofrece el mercado de grúas. Es en este proceso donde los equipos deben marcar la diferencia y asomar como la mejor alternativa operacional.

De acuerdo a Argenis Bauza, el espacio disponible, combinado con las características del producto y la operación definen el tipo de equipo necesario. “Si se tiene poco espacio (m2), se deben buscar equipos que permitan ir hacia arriba, es decir utilizar mayor altura. Pueden ser equipos de pasillo estrecho o incluso grúas. Si la operación maneja volúmenes grandes y relativamente uniformes (por ejemplo tarimas completas mono-producto), y si además el costo de mano de obra es muy alto, se buscan almacenes automatizados”, detalla el ejecutivo.

Entre otras situaciones que se presentan, el KPMG Operations Latam comenta, por ejemplo, que “si se tiene una operación con muchos pedidos diarios y con muchos ítems, en donde además se surten piezas pequeñas, se buscan equipos tipo a-frame o combinaciones de tecnología que reduzcan el trabajo de los surtidores, por ejemplo pick to light y conveyors o bandas.

También se debe considerar el tipo de transporte. “Hay que considerar que la tendencia son las cargas traseras por medio de andenes, pero dependiendo de si se cargan tarimas o cajas, el equipo de carga variará”, agrega Bauza. Ciertos productos requieren aditamentos especiales para aumentar su productividad, como el caso del aditamento del double wide, clamp, push/pull, etc.

CONSECUENCIA DE UNA MALA DECISIÓN.

Una mala implementación afecta operativa y financieramente. El más importante de los riesgos es la posible causa de incidentes, con un riesgo alto de resultar en un accidente o fatalidad. Adicionalmente puede tener efectos en el desempeño de la operación, resultado de re-trabajos, fallas o errores, provocando en algunos casos el paro de la operación.

“El segundo frente, resultado de lo anterior, es lo económico, aumentando los costos de almacenaje, debido a un gasto de equipos que no cumplen con las actividades, disminuyendo la productividad o duplicando gastos en nuevos equipos”, enfatiza el ejecutivo de KPMG. En la misma línea, Carolina Vera añade que “cuando un cliente se equivoca en la elección del equipo se afecta la productividad y, en muchas ocasiones, también la seguridad, tanto del operario como de la operación”.

La industria de equipos y maquinaria sacan constantemente innovaciones, lo que permite entregar interesantes propuestas a los clientes. Con todo, la importancia del equipamiento al interior de un Centro de Distribución se puede resumir en la siguiente frase: puedes tener la mejor infraestructura del mundo en tu cd, pero sin las grúas no podrás mover tus productos. Todo debe ir diseñado a la par de la operación, la infraestructura y el tipo de producto para asegurar una decisión correcta.

Fuente Logistec

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