Los 7 retos del transporte refrigerado 

Transportar mercancía sensible a la temperatura es un juego completamente diferente, en el cual enfrentas complicaciones que no existen para los no perecederos. En este texto te presentamos siete desafíos y cómo superarlos para mantener todas tus cargas –y tu reputación como un transportista confiable- en el mejor estado posible.

Si eres dueño o gerente de una compañía de transportes que distribuye productos refrigerados (comida, fármacos caros, cosméticos o químicos industriales), entonces seguramente estás familiarizado con los retos que un negocio de este tipo enfrenta. No importa si se trata de las cada vez más estrictas normas de sanidad de alimentos, que los clientes son más exigentes respecto a la calidad de la mercancía que reciben, que las unidades de refrigeración son más complejas o que el valor de los cargamentos se incremente año con año. El hecho es que mover cargas que requieren refrigeración se ha vuelto cada vez más complicado y serán los transportistas que tomen el toro por los cuernos los que mejores resultados obtendrán en el futuro.

El peor escenario con todos estos nuevos retos es vivir ¡ la nada agradable experiencia de tener entre manos un “cargamento rechazado”. Analistas de la industria estiman que un 32 por ciento de las cargas refrigeradas que es cargada a camiones refrigerados lo hace a una temperatura incorrecta al momento de la carga. En la mayoría de los casos, la carga se encuentra a una mayor temperatura de lo que debería. Y entregar un cargamento a una temperatura incorrecta rápidamente da pie a una espiral ascendente de costos que bien pueden llegar a superar las ganancias de haber llevado la carga. Pero desglosemos un poco esto para tenerlo más claro. Cuando un cargamento es rechazado pasa lo siguiente:

El transportista debe compensar al expedidor por el valor del cargamento dañado mediante un desembolso directo o, en el mejor de los casos, a través de una reclamación con el seguro.

El cargamento debe ser desechado de una manera amigable con el medio ambiente, lo cual puede ser costoso para el transportista.

Cuando se paga una reclamación de seguro, es probable que el transportista tenga que pagar una prima de seguro más alta en los años venideros.

Pero el costo más significativo es el golpe que sufre la reputación del transportista. Perder tu reputación como un transportista de calidad puede afectar tu capacidad de obtener nuevos negocios en el futuro. La reputación con un cliente se construye lentamente, pero se puede perder en un instante por una carga que se eche a perder.

 

Habitualmente, quienes se dedican a este negocio utilizan diferentes estrategias para mitigar los riesgos, como:

Renovar su flota regularmente. 

Mientras más joven sea el equipo, menos probabilidades tendrá de fallar.
Capacitar a los conductores. La capacitación constante es una de las mejores prácticas para manejar cargas refrigeradas. Pero con la creciente rotación de los conductores, el énfasis en un manejo más seguro y las cada vez más complejas unidades refrigeradas, es difícil que los conductores tengan el tiempo y los conocimientos necesarios.

Instalar un registrador de datos. 

Estos aparatos son herramientas útiles para hacer análisis y reportes después de un acontecimiento. El problema para los dueños del negocio es que los registradores de datos (dataloggers) no pueden anticipar ni provenir los problemas hasta que es demasiado tarde, es decir, cuando el daño quizá ya esté hecho.

Pagar primas de seguro. 

Los transportistas gastan mucho dinero para proteger sus negocios apropiadamente en caso de algún incidente. Si bien el pago del seguro siempre es bienvenido, la aseguradora no te cubre por el daño que sufre tu reputación.
Si bien todas estas medidas te protegen de alguna u otra forma, no son suficientes para cubrir tu negocio por completo. Por eso, enlistamos cómo afrontar siete diferentes retos que se viven en el transporte de mercancía refrigerada:

Cargas calientes

Analistas de la industria calculan que el 32 por ciento de las cargas refrigeradas están demasiado calientes al momento de la carga. En la mayoría de las ocasiones, esto se debe a malas prácticas de carga, como que la mercancía esté mucho tiempo en la zona de carga antes de subirla al camión. Muchos transportistas cree, erróneamente, que la unidad refrigerada será capaz de enfriar la mercancía, pero la realidad es que no están diseñadas para ello, sino para mantener la mercancía a la temperatura que es cargada haciendo circular aire alrededor de esta para prevenir que se caliente. Por ejemplo, si un cargamento está a una temperatura de -16ºC en lugar de -20ºC, un camión moderno con refrigeración potente tardará día y medio en reducir esa temperatura apenas 1ºC. Es decir, ¡le tomará 6 días alcanzar los -20ºC!

La solución es utilizar un sistema avanzado de monitoreo de temperatura, el cual sea capaz de detectar si una carga está demasiado caliente rápidamente (30-45 minutos) y envíe una señal de alerta al operador para que éste pueda tomar las acciones necesarias para protegerse, avisando al expedidor de la situación con un comprobante del sistema que le es enviado vía correo electrónico. Esto traslada la responsabilidad del problema al expedidor, quien decidirá si hace volver al camión para inspeccionarlo o si la diferencia en la temperatura está dentro del rango de tolerancia.

Fallas en el equipo

Las unidades refrigeradas son máquinas complejas que pueden descomponerse y, cuando esto sucede, el cargamento está en riesgo. Las unidades modernas de refrigeración tienen más de 200 códigos de error, es decir, hay más de 200 posibles formas de tener problemas. Afortunadamente, existen sistemas que notifican de inmediato a un transportista de cualquier falla mediante un correo electrónico o un SMS –tanto al conductor como a la oficina-. Este notificación incluye el número de código de error, una descripción de la falla y su gravedad. Esto te permitirá saber inmediatamente qué es lo que tienes que hacer para solucionar el problema.

Error humano

Retos del transporte refrigeradoLos conductores de unidades refrigeradas deben ser capaces de configurar éstas para optimizar el desempeño según la carga que lleven. Como mínimo, deben poder configurar el valor deseado para la unidad. También deben poder elegir el modo de operación entre continuo o inicio/parada, así como descongelar manualmente la unidad cuando sea necesario. No parece mucho, pero las unidades refrigeradas son complejas y varían entre marcas y modelos hay varios tipos. Esto hace necesario una capacitación constante y aumenta el riesgo de error humano cuando se opera el equipo.

Para prevenir este problema, existen sistemas que le avisan a la oficina del transportista cómo está configurada la unidad y de cualquier cambio que esta sufra. Esto hace menos probable que un error de programación eche a perder un cargamento.

Notificación tardía

Cuando llevas cargas refrigeradas, anticiparse a los problemas es algo más que necesario. Para ello, la herramienta más útil es la información en tiempo real, con notificaciones inmediatas y el identificar la causa e importancia del problema. No puedes pedirle al conductor que detecte un error inmediatamente, él no tiene la vista enfocada en el controlador de la unidad de refrigeración del tráiler, por lo cual podrían pasar hasta cuatro horas antes de que se detenga y tenga la oportunidad de darse cuenta de que hay un problema. La solución, es utilizar sistemas que te avisen si hay algún problema con la temperatura y te permitan modificar los parámetros dependiendo del tipo de carga que lleves.

Prueba de entrega inmediata

Cuando algo sale mal, el transportista es el primero al que le echan la culpa. A veces puedes necesitar probar las condiciones en que la carga fue transportada. El cumplimiento, auditorias y la documentación se necesitan en cada paso del camino. Afortunadamente, puedes reducir las reclamaciones si presentas una prueba de la temperatura durante el viaje. Si lo haces inmediatamente en el área de descarga, tienes una mejor oportunidad de entregar la mercancía y evitar el costo y molestias de un cargamento rechazado. Actualmente hay sistemas que te permiten enviar estos datos cuando detectan que el camión se aproxima a su destino.

Cumplir con las normas

Las reglas para el transporte refrigerado son cada vez más estrictas, con una mayor exigencia sobre los reportes y los registros. Los transportistas de cargas sensibles a la temperatura necesitan desarrollar e implementar procedimientos para describir cómo van a cumplir con las previsiones de control de temperatura y cómo le van a dar esta información tanto a los expedidores como a los destinatarios. Los conductores tendrán que recibir capacitación sobre el manejo de temperatura y los requisitos de los reportes, además de tener que conservar los registros de temperatura para cada cargamento. Lo más sencillo es contratar un servicio de rastreo que incluya reportes constantes con información sobre tiempos de espera, viaje y detención.

Falta de control remoto

Retos del transporte refrigeradoLas cargas congeladas o refrigeradas cada vez son más complejas. Vehículos compartimentados, multi-temperatura o cargas multi-zona pueden presentar un reto complicado para un conductor sin mucha experiencia en monitorear, analizar y resolver problemas de temperatura. Una solución más sencilla es controlar todo esto desde la comodidad de tu oficina, dejando libre al conductor para enfocarse en el camino. Las unidades de control remoto permiten encender o apagar el refrigerador, comenzar a descongelarlo, borrar alertas y cambiar el modo de operación desde cualquier lugar en cualquier momento. Útil, ¿no?

Es evidente que contratar o adquirir las diferentes tecnologías para afrontar estos retos representará un costo, pero mantener tu reputación como un transportista fiable es algo en lo que bien vale la pena invertir, ¿no lo crees?

Fuente  Transporte Latino

Te puedes interesar

Tesla podría preparar su tecnología autónoma para camiones

La compañía fabricante de vehículos eléctricos Tesla podría estar preparando su tecnología autónoma también para …