La tecnología de transporte marítimo que ocupa el narcotráfico

Los narcotraficantes han usado lanchas a motor, barcos pesqueros y submarinos durante décadas para transportar cocaína. Ahora dejan que las corrientes oceánicas hagan parte del trabajo pesado.

Los cárteles usan tecnología desarrollada para el monitoreo de redes de pesca para el transporte marítimo de cargamentos no tripulados de cocaína hacia Panamá y evaden así las patrullas, que en los últimos años han adquirido embarcaciones más rápidas, según un comandante de la guardia costera colombiana.

Luego se localizan los paquetes por medio de teléfonos inteligentes y se cargan en embarcaciones con rumbo a los Estados Unidos y Canadá.

Los paquetes de media tonelada o más navegan impulsados por la corriente que va hacia el norte en momentos en que los cárteles se inclinan cada vez más por la vía furtiva en lugar de por métodos más veloces y conspicuos.

Un grupo conocido como Los Urabeños, que suministra drogas al cártel de Sinaloa de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, se cuenta entre los principales traficantes de los ríos y la selva del Pacífico colombiano, según la policía.

“Ha aumentado el uso de tecnología”, dijo Andrés Aponte, comandante de la estación Buenaventura de la guardia costera, en una entrevista del 25 de enero. “Quienes entienden las corrientes marinas se limitan a lanzar los paquetes al mar con un transportador de radar. Es un método que se utiliza para eludir los controles del Estado”.

ENERGÍA SOLAR

El equipo de Aponte capturó el año pasado dos cargamentos de cocaína que flotaban hacia el norte, cada uno de los cuales pesaba unos 700 kilos. Ambos estaban sujetos a boyas con dispositivos de GPS alimentados por pequeños paneles solares, dijo.

En la interminable carrera armamentista de los narcotraficantes, el uso de boyas forma parte de una larga serie de innovaciones en el transporte de cocaína, que comprende submarinos y embarcaciones semisumergibles construidas en la selva.

Esa carrera se ha visto impulsada por las mejoras introducidas en la flota colombiana, como la adquisición de embarcaciones estadounidenses más veloces que las de fibra de vidrio que utilizan los narcotraficantes.

Según Aponte, ahora los narcotraficantes transportan volúmenes cada vez menores de cocaína en barcos privados y comerciales.

“El uso de embarcaciones muy rápidas era más frecuente en los últimos 10 o 15 años”, dijo Aponte. “Se ha diversificado la forma del tráfico. Hay todo tipo de embarcaciones, no solamente las rápidas, sino incluso embarcaciones de transporte de pesca donde las drogas van totalmente mimetizadas dentro de la estructura”.

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