La mitad de automóviles importados en México, con papeles falsos: AMDA

La AMDA denunció que la importación de vehículos usados merma los ingresos de los concesionarios autorizados. Incluso, asegura que con la importación de vehículo se lava dinero. La imagen es únicamente ilustrativa. (NTX)

Pilar Juárez/Milenio Digital CIUDAD DE MÉXICO.- Mediante el uso de nuevas prácticas fraudulentas, como la venta de facturas y certificados de emisiones contaminantes apócrifos, los importadores de vehículos usados, en coordinación con empresas extranjeras, evadieron aproximadamente 491.5 millones de pesos de impuestos en 2015 y hasta marzo de 2016, denunció la industria automotriz.

Guillermo Prieto, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), comentó que uno de los graves problemas que enfrenta el país es la corrupción, y por ello es importante que intervenga la Unidad de Inteligencia Financiera, porque “claramente, además de corrupción, en el análisis que hemos visto hay lavado de dinero y seguramente temas vinculados con el pago de droga a cambio de automóviles y esto es muy serio”.

Guillermo Rosales, director general adjunto de la AMDA, explicó que en 2015 y hasta marzo de 2016 se importaron 99 mil 468 vehículos en la frontera, lo que daría un estimado de mil 228 millones de pesos; sin embargo, se calcula una evasión por facturas falsas de 491 millones 528 mil pesos. Dicha cifra representa casi 50 por ciento de omisiones respecto de lo que debió de haberse cubierto y pagado por los vehículos importados.

En conferencia conjunta con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact), e Industria Nacional de Autopartes (INA) refirió que a partir de la desaparición de los amparos surgió la figura de la venta de facturas por parte de algunas empresas comercializadoras, por lo que el volumen de operaciones de vehículos usados importados por la frontera aumentó.

En la zona fronteriza, a diferencia del resto del país, los importadores no deben cumplir con la garantía de precios estimados para introducir los vehículos, aunado a ello se permite importar vehículos usados de cinco a nueve años con el pago de uno por ciento de arancel, mientras que para el resto del país el arancel es de 10 por ciento para vehículos de ocho a nueve años.

Explicó que, en la práctica, esas condiciones ha “pervertido” el mercado, pues resulta que los vehículos de modelo más reciente que se importan en la franja fronteriza con un promedio de cinco años cuestan la tercera parte de lo que cuesta un auto de una antigüedad de ocho años en el resto del país.

De acuerdo con la AMDA, si en México se controlara el ingreso de lo autos importados, se venderían 200,000 vehículos nacionales

“Por supuesto que detrás de esto hay una práctica de elusión concertada en la cual predomina la venta de facturas, con el único objetivo de bajar el valor declarado en la aduana”, aclaró Rosales.

Denunció que empresas comercializadoras extranjeras, como Big Bear, Copart y GarciPaz otorgaban facilidades fiscales a sus clientes, proporcionaban información falsa o incorrecta que causó daño tributario; incluso facturaban vehículos que no habían vendido, solo para disminuir el pago de impuestos; es decir, vendían facturas.

El representante de los distribuidores de autos nuevos sostuvo que en fecha reciente el Servicio de Administración Tributaria (SAT) dio de baja a dichas empresas, las cuales operaban en coordinación con los coyotes, que utilizaban el mismo certificado de regulación ambiental para distintos automóviles; tenían inconsistencias en el domicilio fiscal, se falseaba el precio del automóvil, no se verificaba o se alteraba su historial.

La industria denunció que esas prácticas provocaron un incremento en la entrada de autos usados durante el primer trimestre de 2016 respecto al mismo periodo de 2015, subió 15 por ciento. Además de enero a mayo las importaciones de usados aumentaron 10.2 por ciento, al ingresar 75 mil 398 unidades respecto a las 68 mil 837 en el mismo lapso de 2015.

Miguel Elizalde, presidente de la Anpact, señaló que de 2013 a 2015 se observó una reducción en la importación de vehículos pesados, pero este año se revirtió la tendencia y avanzó siete por ciento, con respecto a 2015.

Oscar Albín, presidente de la INA, sostuvo que la importación de autos usados genera una industria de autopartes usadas fraudulenta que pone en peligro la vida. “Son autopartes que llenan de basura al comercio formal”. Estimó que se comercializan autopartes cercanas a un valor de 500 millones de dólares, son refacciones provenientes de vehículos usados importados legal o ilegalmente.

Solís hizo un llamado al SAT y a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales para que investigue, a fin de que no se tome la importación de autos usados como un tema político para ganar votos electorales.

Falsifican índices

La industria denunció también que los coyotes o importadores de autos usados en la zona fronteriza manipulan los certificados de emisiones contaminantes, al grado de que se tienen los mismos resultados para un vehículo Jeep Gran Cherokee de ocho cilindros que para un Nissan Sentra de cuatro cilindros, de acuerdo con los resultados de una empresa certificadora localizada en McAllen, Texas.

Eduardo Solís refirió que se han localizado casos de unidades que presentaron las pruebas de emisiones 20 días después de que se importaron a México, documentadas para su ingreso por Texas, entidad diferente a la que emitió el certificado ambiental, anomalías que demuestran que no se revisaron los vehículos.

El efecto positivo de haber restringido los amparos ha tenido una incidencia directa en el mercado, pues ha favorecido el consumo del mercado interno. El presidente de la AMDA sostuvo que de controlar la importación de autos usados se pueden vender 200 mil vehículos nuevos adicionales y si a partir de 2017 la economía crece a un ritmo de tres por ciento anual se comercializarán en el mercado interno dos millones de unidades en 2018.

Ante esa situación, la AMDA, AMIA, Anpact e INA solicitaron al gobierno de Enrique Peña Nieto no ceder a las presiones violentas que promueven la regularización de autos chocolate y dar marcha atrás al control de la importación de vehículos usados.

Destacaron lo anterior ante los bloqueos de puntos fronterizos por parte de dirigentes de comerciantes de vehículos usados de procedencia extranjera, apoyados por políticos de la zona limítrofe que argumentan grandes pérdidas económicas por no poder seguir operando con la libertad para importar autos chatarra como lo hacían en el pasado.

A partir del decreto emitido por el gobierno de Vicente Fox, para regular la importación de usados, han llegado al país 7.5 millones de vehículos usados.

 

Fuente Sipse

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