La historia de los “papamóviles”

Cuenta la historia que hasta antes de 1930 el Vaticano no tenía un auto oficial para trasladar a su Santidad en actos públicos y que fue hasta que llegó el Papa Pio XI (1922-1939) cuando Mercedes-Benz “se puso guapa” con un modelo Nürburg 460 negro.

La existencia de estos vehículos arranca entonces, desde ese lujoso modelo alemán color negro 4.6 litros y 80 caballos de fuerza (hp), hasta la poderosa pick up RAM 2500 automática de seis velocidades con un brioso 5.7L V8 HEMI y tracción 4×2 que se fabricó en México, en color blanco, exclusivamente para la visita del Papa Francisco a nuestro país.

FCA acaparó todo el traslado del Sumo Pontífice porque además de las tres RAM, también tiene a su disposición dos Jeep Wrangler blancos 4×4 de 3.6 litros y 285 hp y seis FIAT 500X. Después de este acontecimiento el grupo automotriz saldrá más bendito que nunca.

Existe una gran cantidad de leyendas y anécdotas en torno a los carrosantos: Anteriormente el líder de la iglesia católica se movía en limusinas negras, que eran las que usaban los presidentes de países que él visitaba. 

El último vehículo negro que transportó a un Papa (Paulo VI en 1965) fue un Mercedes-Benz 600 Pullman Landaulet, con motor V8 de 6.3 litros y 250hp, y fue además, el más largo de todos los que han existido, con casi ocho metros.

  

 

 
El nacimiento del papamóvil.
Curiosamente ninguno de los automóviles negros que transportaron al Papa tuvo un nombre específico y fue hasta 1979, con Juan Pablo II, el pontífice peregrino, cuando oficialmente se les “bautiza” como papamóviles.

El primero de ellos reconocido oficialmente como tal, fue un Ford Serie D 1979 de color blanco, que se fabricó en Irlanda y se modificó para la visita de su Santidad a ese país.
La evolución

La transformación del diseño y equipamiento de los primeros papamóviles hasta los de hoy es notoria. Aquellos eran grandes con ventanas amplias y los de ahora se adaptan a las necesidades del Sumo Pontífice, para qué éste pueda acercarse y saludar a los miles de fieles religiosos que en cada visita, literalmente se la rifan para estar cerca de él.

Después de esos modelos grandes y blindados, siguieron papamóviles con quemacocos, y luego los convertibles hasta aquél desafortunado atentado de 1981 contra Juan Pablo II, en la mismísima Plaza de San Pedro, que viajaba en un Fiat Campagnola.

 

A partir de esa fecha inició la era de los papamóviles blindados, con enormes cristales a prueba de balas.
Ahora es el Papa Jorge Bergolio, quien rompe con esos esquemas y ha pedido que ninguno de los 11 vehículos que utilizará en los más de 400 kilómetros que recorrerá en nuestro país, tengan equipamiento de lujo ni estén blindados. Y como México siempre fiel… las órdenes de su Santidad, fueron cumplidas al pie de la letra.

La santa mercadotecnia

Casi todas las marcas pueden contar que han aportado un papamóvil, desde Mercedes-Benz, Ford, FIAT, Hyundai, KIA, Lincoln, Peugeot, Renault, SEAT, Chevrolet, Land Rover, Cadillac, Toyota, y DINA hasta ahora con Jeep y RAM, entre otras, y generalmente son recompensadas con una bendición publicitaria muy especial.
Se sabe, por ejemplo que cuando el Papa Francisco visitó Corea en 2014 se transportó en un KIA Soul y justo ese año, como por arte de magia, las ventas internas de ese modelo se dispararon con un incremento de 62.5%.  
  

Fuente El Universal

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