La batalla de Héctor Gandini para eliminar los Fulles

Tres jóvenes, Héctor, Patricio y Minerva, fallecieron en julio tras ser aplastados por un vehículo doble remolque.

Estaban detenidos en la carretera en Cuernavaca. En ese percance salvaron la vida otros dos: Julio, que conducía el auto y resultó físicamente ileso, y María, que luchó 50 días en terapia intensiva y hoy sigue en rehabilitación.
Héctor y María son hijos de Héctor Gandini, gente de la comunicación de toda la vida. Tras enterrar a su hijo, Gandini se entregó a dos tareas: ha velado por la recuperación de María, y ha emprendido una lucha para corregir esa aberración llamada doble remolque.

“Pasamos del ‘por qué nos pasó’ a ‘para qué nos pasó’”, le dijo Gandini el 17 de abril a Carmen Aristegui, horas después de que una nueva tragedia involucrara a un doble remolque: el percance de jueves santo en la autopista Siglo XXI donde murieron 28 turistas. 

Gandini ha dado más de 300 entrevistas sobre los peligros que implican los dobles remolques, sobre las resistencias a atajar el problema y la pasividad de las autoridades.

En algunas de esas entrevistas Gandini ha dicho que:

-“En los últimos cuatro años en México murieron cuatro mil personas en accidentes carreteros relacionados con los camiones de doble remolque”, que originan un promedio de mil 600 accidentes por año. Basado en datos de la Asociación Mexicana de la Ingeniería del Transporte, AC, Gandini aseveró que este tipo de transporte es 32 veces más peligroso que un tráiler de una caja porque: los remolque son material desechado en Estados Unidos, tienen varios puntos ciegos y frenan hasta siete segundos después que la primera caja.

-“Intereses económicos de las grandes corporaciones han sobrepasado el interés fundamental que es el cuidado de la vida y seguridad de quienes transitamos en el país (…). Estos intereses económicos tienen nombre: Bimbo, Coca Cola, Sabritas, cerveceras, cementeras. Todas presionan a transportistas porque les sale más barato transportar de un jalón más productos. Hay 9-10 iniciativas en el Congreso de la Unión y en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México y Congresos locales”, pero no avanzan.

-Desde el 15 de septiembre de 2016 denunció que hay corrupción en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) porque permite dobles remolques que violan la Norma Oficial 012 con un largo de 31 metros y peso de 80 toneladas (aunque luego la bajaron a 75.5 toneladas) cuando en Estados Unidos el máximo son 39 toneladas y 35 metros de largo. La SCT incluso ha reconocido que no tiene conocimiento de cuántos tráileres hay en el país.

-Acusó que “la Policía Federal está metida en todo esto. Hay una lana que se les da a los oficiales para que se hagan de la vista gorda y circulen los dobles remolques. En este país a mayor regulación, mayor corrupción”.

-Un mes después del deceso de su hijo denunció que las aseguradoras no quieren contratarse con los dobles remolques.

-El 20 de febrero de 2017 declaró que a los senadores, en particular el presidente de la Comisión de Transporte, el hoy senador con licencia Javier Lozano, simplemente les importó poco debatir el tema y ya lo dejaron en la congeladora.

Héctor Gandini lleva diez meses haciendo sonar una alerta. Y miles de muertes se podrían evitar si alguien escuchara este justo reclamo.
Si el dolor de Héctor, convertido en sereno tesón, no nos mueve, entonces habrá que concluir que como sociedad somos incapaces de imaginar una solución que a todos conviene. Así de terrible.

Fuente El finnaciero http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/la-batalla-de-hector-gandini.html

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