Ideas ingeniosas del transporte aéreo del futuro

Aerolíneas y aeropuertos han venido realizando en los últimos años fuertes inversiones en innovadoras tecnologías que definitivamente cambiarán la forma de viajar.

Ofrecer al pasajero más opciones de autoservicio en el aeropuerto no solo le ahorra tiempo y le da el control de su experiencia de viaje, sino que representa un importante ahorro para las aerolíneas, según la Asociación del Transporte Aéreo Internacional (IATA). Adicional al check-in, con bastante desarrollo, está el libre etiquetado y autofacturación del equipaje en el aeropuerto, sin necesidad de personal de la compañía.

Iberia ha implantado varias de estas tecnologías en la T4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas. KLM va más allá y está probando la asistencia de un robot, Leo, de propulsión totalmente autónoma, hace el check-in, imprime las etiquetas y transporta hasta dos maletas con un peso máximo de 32 kg. La comprobación automatizada de documentos es otro avance. Los pasajeros los escanean en quioscos de verificación de datos y la información se transmite a los organismos gubernamentales. El Aeropuerto de Abu Dhabi y algunos de los Estados Unidos ya lo experimentan.

Otra innovación es la re-reserva tras una cancelación o retraso importante de vuelo gestionada proactivamente por el pasajero que obtiene una nueva tarjeta de embarque, evitando las colas en los mostradores de transferencia. IATA prevé que, para 2020, la industria aérea esté ofreciendo soluciones estándar al 80% de los pasajeros internacionales.

Aeropuertos innovadores

Algunos aeropuertos están materializando ingeniosas ideas que parecen de ciencia-ficción. Iniciado como programa piloto en los aeropuertos de Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat y Palma de Mallorca, Aena ha implantado la innovadora tecnología de balizas o “beacons” que permite suministrar al pasajero información directa y en tiempo real sobre sus vuelos, tiempos de paso en los filtros, documentación necesaria antes del embarque, localización, visualizaciones y hasta recordarles dónde dejó aparcado el coche, tanto para su uso como de las aerolíneas. Aeropuertos del Reino Unido también la utilizan.

Algunos aeropuertos con baja densidad de tráfico están probando el control de su tráfico aéreo a distancia, desde otro aeropuerto. El primero fue el Aeropuerto Internacional de Örnsköldsvik, en el norte de Suecia, controlado desde el Aeropuerto de Sundsvall, a más de 150 km, y el primer experimento en aeropuertos de tráfico regular lo está haciendo Italia entre los dos de Milán, Linate y Malpensa.

En Alemania, el Aeropuerto de Colonia-Bonn, completó con éxito la implantación de un sistema láser 3D para detectar desechos de objetos extraños (FOD) en sus pistas, evitando innecesarios desvíos de rodaje a las aeronaves. Estos desechos suponen un peligro, ya que pueden ser absorbidos por un motor de aeronave causando daños al aparato, a su personal o provocar un accidente. La investigación del accidente del Concorde de Air France, ocurrido el 25 de julio de 2000, en el que murieron 113 personas, concluyó que el aparato pisó en la pista una lámina metálica caída de otro avión, lo que desencadenó el siniestro. Boeing calcula que estos desechos causan 4.000 M $ en daños a motores y aviones que deben ser retirados del servicio.

Iniciativas verdes

Los fabricantes de flota construyen aviones más limpios y seguros, mientras las aerolíneas están adoptando medidas de ecoeficiencia en beneficio del medio ambiente y de su cuenta de resultados. Los aviones de pasajeros que se fabrican hoy en día son un 70% más eficientes en consumo de combustible que sus equivalentes de hace 40 años y un 20% más que hace 10 años, y se prevé que su tecnología aún mejore un 25% hasta 2020, con modelos cada vez más livianos, eficientes y silenciosos.

El diseño de operaciones más eficientes en las zonas aeroportuarias-rodaje, aproximación, aterrizaje y despegue-, permiten un ahorro energético importante como la maniobra Continuous Descent Approach (CDA) que han logrado disminuir un 40% la emisión de gases en el aterrizaje.La reducción del peso en las cabinas es una fórmula directa para reducir combustible, costes y emisiones de CO2; a través de asientos más ligeros, carritos de servicio a bordo más livianos, imprimiendo su revista de a bordo en papel de menor gramaje o echando una sola mano de pintura a los aviones.

Al mismo tiempo, científicos, fabricantes de flota, aerolíneas y otros socios en el sector intentan desarrollar un biocombustible alternativo a los de origen fósil, a partir de plantas, aceite de cocina usado o algas. Sus emisiones son un 80% inferiores a las del gasóleo convencional y es la vía más rápida para las aerolíneas, ya que es improbable que se realicen vuelos de pasajeros propulsados por energía eléctrica o solar antes de 2040.

Seguimiento de maletas

La tecnología de seguimiento de equipaje ha mejorado la gestión y reducido la cifras de pérdida de maletas con 6,5 bultos por cada 1.000 pasajeros aéreos en 2015, un 10,5% menos que un año antes. Delta acaba de estrenar la tecnología de rastreo de equipaje RFID (Identificación de Radio Frecuencia) en tiempo real durante todo el viaje.

Vuelos supersónicos

El regreso de los vuelos supersónicos de pasajeros, seguros, eficientes y ecológicos, y tiempos de 60-90 minutos de un continente a otro está un paso más cerca de la realidad con los proyectos X-planes de NASA, el Spaceliner de Alemania, el de Airbus o el Boom de Virgin Galactic.

 

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