El Tren Maya no sólo es para turistas, sino para que tú hagas negocio

El Tren Maya recibió 89.97% de votos a favor en la Consulta Ciudadana del 24 y 25 de noviembre. Como en la mayoría de los proyectos propuestos por el nuevo gobierno, ha habido choque entre diferentes sectores de la ciudadanía, pero lo que es seguro es que la obra se llevará a cabo. De hecho, inicia el próximo 16 de diciembre. Pero detrás de todo este debate de democracia, hay una gran oportunidad de negocios esperando, y no solo para las grandes empresas. Las pymes también podrán sacar su parte del Tren Maya.

El proyecto

El enfoque principal del Tren Maya es detonar el turismo en toda la Península de Yucatán. En segundo término, también se quiere aprovechar la derrama para apoyar a los comercios y negocios de la zona con movimiento de personal y mercancía a lo largo de los 1,500 kilómetros de vías. Eso es lo ideal. Los problemas que enfrenta son, básicamente, dos: la oposición de comunidades indígenas y el posible daño ecológico a la región.

La idea es que todo el turismo internacional que llega a Cancún tenga una posibilidad de tránsito fácil y accesible a Calakmul, en Campeche. Con esto, se lograría liberar el potencial económico de Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Chiapas y Tabasco. También se creará una interjección entre las principales ciudades y zonas turísticas y arqueológicas para que los visitantes no se queden en un solo lugar.

El tren en sí es una locomotora híbrida de biodiesel, pero se estudia la posibilidad de que en algunos tramos (principalmente selvas) se use solamente hidrógeno. Tendrá una velocidad de 160 km/h; pasará por 15 estaciones y tendrá 1,525 km de vías en tres rutas. Según la página del proyecto, idealmente, servirá para beneficiar a cuatro millones de personas en los cinco estados; de los cuales, la mitad vive en pobreza. Todo esto, con una inversión de entre 120 y 150 mil millones de pesos.

También hay para las pymes

Una forma en la que las pymes pueden aprovechar todo esto es a través de las sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes). Según el presidente de Asofom, habrá una derrama de 60 mil millones de pesos. Por esto, sofomes y otras instituciones no bancarias están ideando planes para que pymes puedan participar en los proyectos que rodean al Tren. Básicamente, sirven como un colchón para que las pequeñas empresas puedan conseguir recursos y crecer con la llegada del Tren.

Se darán créditos y financiamiento para negocios que contribuyan al proyecto y a la implementación de las Zonas Económicas Especiales. Específicamente, empresas de los sectores industrial, hotelería, gastronomía, agroindustria y tecnologías de la información de la zona son las que podrían ser más beneficiadas.

En cuanto a turismo, uno de los objetivos principales es potencializar Puerto Progreso, uno de los más importantes en el Golfo de México. En segundo lugar, destinos como Chichén Itzá, Izamal, Mérida también recibirán mucho más flujo de visitantes y se crearán nuevas ofertas culturales.

No todos han estado de acuerdo

Al igual que con el NAIM, muchos grupos han estado en contra del Tren. Aunque el próximo titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas haya dicho que no tomarán decisiones por los grupos indígenas de la región, ellos son unos de los detractores más vocales. A la par de la consulta ciudadana, se llevó a cabo una “consulta indígena”. Su objetivo es conocer las voluntades comunitarias y no personales de estos grupos, a través de sus representantes.

Más de 40 asociaciones civiles enviaron un comunicado a Andrés Manuel López Obrador diciendo que han desaprobado el proyecto desde que se anunció. También rechazaron la consulta ciudadana, ya que alguien fuera de la Península no debe decidir sobre lo que pasa en ella. También creen que todo el ejercicio es en vano porque ya se cuenta con “presupuestos, licitaciones, trazos y hasta fecha de inicio”. Por otro lado, aquí puedes leer una carta que un grupo de académicos del país envió a AMLO para detener la consulta.

Algo para tomar en cuenta

El aeropuerto de Cancún está saturado. Ya no se sienten asientos para los vuelos que vienen de la Ciudad de México; es decir, el 80% de los turistas que vienen a la zona. Con el Tren, se busca que más visitantes puedan entrar en la Península, lo que va de la mano con el turismo. Se espera que el ritmo de crecimiento hotelero sea de tres mil cuartos al año, cuando lo normal es de 400. Para llenar esos cuartos, se necesita todo el influjo posible de turistas.

Además, todo este desarrollo puede hacer que la Zona Económica Especial (ZEE) de Tabasco sea más atractiva para las pymes. Las empresas en los sectores agroindustrial, plástico y maquinaria y equipo pueden atraer casi 1,500 millones de dólares de inversión actualmente. Si la ZEE y el Tren Maya empiezan a trabajar en conjunto, este número podría crecer aceleradamente. Por ahora, el 80% de los proveedores de esta ZEE son pymes de los municipios aledaños, principalmente en los sectores de servicios, comercio, construcción, agroindustria, bebidas y manufactura. Puede que, además del turismo, el Tren Maya puede traer oportunidades de negocio a los que sepan buscar. Si no sabes en qué consisten las zonas económicas especiales, aquí te lo explicamos.

Fuene Negocios Inteligentes

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