El nuevo TLC y el autotransporte de carga

Ante la inminente renegociacion del TLCAN, el autotransporte de carga en México tiene nuevos retos. Si bien es cierto, es específicamente el autotransporte el tema que nunca se resolvió en el TLC original, los flujos comerciales hacia los Estados Unidos son claves para muchas empresas mexicanas. Algunas empresas han apostado al cabotaje a la frontera norte.
El transportista mexicano debe modernizarse y generar garantías financieras para prevenir cualquier culaquier cambio en el comercio bilateral le afecte al grado de tener que cerrar negocios. 

 México entrará en un proceso de renegociación del TLCAN, ya sea con Estados Unidos o incluyendo a Canadá en forma trilateral. El resultado puede afectar de forma importante a la industria del transporte terrestre en México, toda vez que hasta 70.9% del comercio entre nuestro país y sus vecinos al norte se efectúa por carretera. En este sentido, los grandes camiones de carga son el símbolo del comercio norteamericano.
¿Qué es lo que puede suceder? Cualquier barrera comercial que disminuya el tráfico de mercancías entre ambos países sería una mala noticia para los más de 134,000 permisionarios registrados en la Dirección General de Autotransporte Federal, que administran más de 806,000 unidades, según datos a 2015.

Otro aspecto a considerar es la apertura en el propio sector del transporte. Hoy en día está permitido que los tractocamiones y vehículos de carga en general en México y Estados Unidos efectúen viajes de exportación de mercancías. El transporte interno, conocido como cabotaje, está reservado a empresas locales en ambos lados de la frontera.

Aunque se ve difícil que estar prevenidos contra una mayor apertura en el sector, que permitiera mayor inversión extranjera en empresas de transporte locales. Esto podría precipitar una ola de adquisiciones de empresas mexicanas por parte de estadounidenses, en busca de ese know how local. Los transportistas en Estados Unidos tienen la ventaja de un costo capital más bajo, y existen gigantes con flotas enormes y lo último en herramientas tecnológicas de administración. Esto pone en riesgo a más de 109,000 microempresas , los llamados hombres-camión con entre uno y cinco vehículos cada uno y que son más del 80% del sector.

La renegociación del TLC no debería afectar aún más al autotransporte de carga desde el punto de la operación, ya que esta está de por sí muy limitada. Son muy pocas las empresas que cuentan con los permisos del Departamento de Transporte de los Estados Unidos (DOT). Se ve muy difícil que un periodo de 4 años de la presidencia de Trump haga que las decisiones económicas cambien radicalmente. 

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