Como diseñar un Centro de Distribución

Uno de los aspectos aparentemente más sencillo, pero más complicado en la práctica es el de la distribución del espacio disponible. El diseñador de un almacén o Centro de Distribución siempre quisiera tener más espacio del que dispone, pero los factores exógenos suponen una seria limitación del espacio disponible y por ello su distribución ha de ser cuidadosamente estudiada. Cuando se ha de decidir la disposición, tanto interna como externa que ha de tener un almacén, pueden darse tres diferentes situaciones, que pueden hacer necesaria una diferente asignación de espacios:

• Instalación de nuevos almacenes

• Ampliación de los almacenes ya existentes

• Reorganización de los almacenes actuales.

De estas tres situaciones, tenemos una, que es la tercera, cuya resolución no implica la necesidad de tomar decisiones de mucha trascendencia que afecten a medio y a largo plazo en el desarrollo de la industria. Sin embargo, cualquiera que sea la situación, las decisiones a tomar sobre la distribución general de un almacén deberán de satisfacer las necesidades que se corresponden con un buen sistema de almacenamiento y que son las siguientes:

1. Eficiente aprovechamiento del espacio
2. Reducción de la manipulación de los materiales al mínimo
3. Facilidad de acceso al producto almacenado
4. Máximo índice de rotación posible
5. Flexibilidad máxima para la colocación del producto
6. Facilidad de control de las cantidades almacenadas

Con este objetivo, se habrá de efectuar primeramente una distribución plenimétrica o lay-out que es la denominación inglesa que recibe el diseño de un almacén plasmado en un plano. Este lay-out deberá realizarse respetando siempre las reglas básicas del buen almacenamiento anteriormente citado, además de:

• Evitar zonas y puntos de congestión.
• Facilitar las tareas de mantenimiento

Poner los medios necesarios para obtener la mayor velocidad de movimiento posible y con ello la reducción de los tiempos de trabajo.

En cualquier almacén deben de estar perfectamente definidas, al menos, las siguientes zonas:

A. Zonas de carga y descarga.
B. Zona de recepción
C. Zona de almacenaje
D. Zona de preparación de pedidos
E. Zona de expedición

A.- Zonas de carga y descarga

Las zonas de carga y descarga, normalmente situadas en el exterior del almacén propiamente dicho, son aquellas a las que tienen acceso directo los camiones o vehículos de transporte y reparto de las mercancías. En un almacén bien organizado es conveniente separar o diferenciar ambos conceptos, de disponer de espacio suficiente, lo ideal es colocar ambas zonas en lugares completamente opuestos, es decir, hacer la entrada de mercancías y por lo tanto la zona de descarga, en un frente del almacén; y la zona de carga de pedidos de reparto, en el frente o parte opuesta del mismo. Con esta disposición el flujo de mercancías seguirá un camino prácticamente recto y por lo tanto el tiempo de tránsito será mínimo.

Estas zonas de carga y descarga pueden ser de diversos tipos, en función del medio de transporte utilizado:

1. Para camiones.
2. Para ferrocarril
3. Para buques
4. Para aviones.

B.- Zona de Recepción
La zona de recepción deberá estar situada de la manera más independiente posible del resto del almacén, con el fin de poder actuar no sólo como receptora, sino también como clasificadora del producto recibido. En la zona de recepción, la mercancía será sometida a un doble proceso:

• Control de calidad
• Clasificación

Una vez comprobado que la mercancía recibida responde a las características y calidad pedida, se procederá a la determinación de la ubicación de la misma dentro del almacén. Dependiendo del tipo de almacén, puede ser que sea preciso o no realizar una labor de transformación de la mercancía antes de su almacenaje, en cuyo caso habrá que dimensionar esta zona adecuadamente para permitir esta función.

Dada la importancia que en el rendimiento futuro del almacén puede tener una buena comprobación y sobre todo una correcta ubicación, es preciso dar a esta zona la amplitud e independencia máxima posible. Actualmente, la práctica totalidad de los productos que se manejan en un almacén, están provistos de un código de barras, el cual puede ser leído por un scanner, de forma tal que una vez identificado por el ordenador central del almacén, éste puede a su vez generar inmediatamente la etiqueta de ubicación de la mercancía. Esta etiqueta será posteriormente leída por el operador de la carretilla elevadora o medio mecánico de manejo existente en el almacén para proceder a su colocación.

C.- Zona de Almacenaje

La zona de almacenaje propiamente dicha es aquella que está únicamente destinada a este fin, para ello ha de contar con instalaciones adecuadas.

Dependiendo de la resistencia, tamaño, configuración, origen y destino de la mercancía a almacenar, esta podrá estar colocada en:

• Dependiendo de la resistencia: Pilas, Estanterías.
• Dependiendo del tamaño: Bloques. Estanterías.
• Dependiendo de la configuración: En el suelo. En estanterías.
• Dependiendo del origen y destino:

Único origen y único destino: Bloques. Estanterías.
Único origen y varios destinos: Bloques. Estanterías.
Varios orígenes y único destino: Bloques. Estanterías.
Varios orígenes y varios destinos: Estanterías.

Almacenamiento en pilas

Es aquel que se realiza mediante la colocación de las unidades de carga directamente, es decir, unas sobre otras sin más intermediación que la paleta que les sirve de soporte. Este tipo de almacenamiento presenta la ventaja de un mejor aprovechamiento de la altura útil de almacenaje, debido a la no existencia de pérdidas. Sin embargo, no todos los materiales pueden ser almacenados con este sistema, además hay que tener en cuenta, que incluso aquellos materiales que permiten su almacenamiento de esta forma, tienen un límite de resistencia y por lo tanto una altura máxima de almacenaje posible.

La gran desventaja de este sistema es que no permite ningún tipo de accesibilidad, de forma tal que para poder tomar cualquier carga, es necesario desmontar previamente la pila que existe encima de ella.

Dos son, básicamente, los tipos de unidades de carga que permiten este sistema de almacenamiento:

• Las de gran resistencia interna
• Las contiendas en envases rígidos

Las mercancías de gran resistencia interna tales como los ladrillos de cerámica, bloques de hormigón, etc., permiten un almacenaje directo, a veces incluso sin necesidad de paleta o cualquier otro sistema de soporte. Otras mercancías tales como los piensos, cementos y áridos en general, contenidas en sacos, también permiten, gracias a su resistencia a la comprensión, este tipo de almacenamiento, si bien en este caso, si precisan de paleta u otro sistema de soporte.

Los envases rígidos del tipo de cajas de cartón, madera o plástico, pueden perfectamente ser apilados de esta forma, dependiendo únicamente su posibilidad de alcanzar mayor o menor altura de la rigidez y resistencia propia de las cajas.

Cuando la necesidad de almacenamiento en altura espera la capacidad de resistencia de apilado de las unidades de carga, o cuando se precisa una cierta accesibilidad, mayor o menor en función de la necesidad de disponibilidad inmediata que del producto se requiera, es preciso recurrir al almacenamiento en estanterías.

Almacenamiento en estanterías

Se realiza mediante la colocación de unas estructuras metálicas, formadas básicamente por pilares y travesaños, debidamente arriostrados, que conforman una estructura multicelular, de forma tal que permiten la colocación de las unidades de carga en dichas células, a la altura que sea precisa y que el recinto del almacén permita, y con la accesibilidad que se requiera.

Otras mercancías tales como los piensos, cementos y áridos en general, contenidas en sacos, también permiten, gracias a su resistencia a la comprensión, este tipo de almacenamiento, si bien en este caso, si precisan de paleta u otro sistema de soporte.

Los envases rígidos del tipo de cajas de cartón, madera o plástico, pueden perfectamente ser apilados de esta forma, dependiendo únicamente su posibilidad de alcanzar mayor o menor altura de la rigidez y resistencia propia de las cajas.

Cuando la necesidad de almacenamiento en altura supera la capacidad de resistencia de apilado de las unidades de carga, o cuando se precisa una cierta accesibilidad, mayor o menor en función de la necesidad de disponibilidad inmediata que del producto se requiera, es preciso recurriral almacenamiento en estanterías.

El almacenamiento en estanterías se realiza mediante la colocación de unas estructuras, formadas básicamente arriostrados, que conforman una estructura multicelular, de forma tal que permiten la colocación de las unidades de carga en dichas células, a la altura que sea precisa y que el recinto del almacén permita, y con la accesibilidad que se requiera.

D.- Zonas de Preparación de Pedidos

Las zonas de preparación de pedidos no son imprescindibles en cualquier almacén, tan sólo en aquellos en que la mercancía de salida tenga una configuración o composición diferente, es necesaria la disposición de una zona de preparación de pedidos.

Las zonas de preparación de pedidos pueden ser de varios tipos:
Integradas en la zona de almacenaje. Picking en estantería.
Zonas separadas. Picking manual.

E.- Zonas de Expedición

Las zonas de expedición son aquellas que están destinadas al embalaje, si procede, de los pedidos seleccionados en las zonas de preparación anteriormente descritas, y en todo caso a la acumulación de las mercancías que han de salir del almacén, mediante su carga en los camiones de reparto y/o distribución.

Para una correcta velocidad de movimiento dentro del almacén, deberán de diseñarse, a ser posible en el frente opuesto a las zonas de recepción, aunque en caso de ser necesario se pueden colocar en el mismo frente, pero en todo momento, con una clara diferenciación.

Si el almacén dispone de zonas de recepción y expedición enfrentadas, deberá de disponer también de dos zonas de carga y descarga. Por el contrario, si las zonas de recepción y expedición están próximas, bastará con una sola zona de carga y descarga, aunque esto llevará consigo una mayor dificultad de control del flujo de mercancías y el movimiento de camiones.

Fuente Meet Logistics
 

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