Apagón y sismo podria fectar precio de combustibles

En México, los automovilistas podrían pagar más por el combustible después de que un apagón afectase a una segunda refinería la misma semana en que el sismo más fuerte en más de un siglo obligó al cierre de la mayor planta del país.

Cadereyta, en Nuevo León, podría no operar en forma completa hasta este viernes luego del corte de energía que se produjo el 10 de septiembre en el norte del país, según una persona con conocimiento directo de la situación.

Los desastres naturales y el mantenimiento frenaron la producción de tres de las seis refinerías de la compañía petrolera estatal Petróleos Mexicanos, que representan el 48 por ciento de la capacidad.

Esto obligó a Pemex a aumentar las importaciones de combustible en momentos en que las refinerías de Estados Unidos, el proveedor más grande y cercano de México, están produciendo menos combustible conforme se recuperan del huracán Harvey. En julio, México procesó la menor cantidad de crudo desde diciembre de 1990.

México ya estaba “significativamente falto de gasolina” debido a los apagones de Salina Cruz y Madero, dijo Facts Global Energy en una nota de investigación.

Funcionamiento limitado

La refinería de Salina Cruz en Oaxaca, la mayor de México, que ha salido en forma intermitente de servicio desde mediados de junio, se vio afectada por el sismo de la semana pasada y podría tardar de dos a tres semanas en volver a funcionar.

Pemex también dijo que su refinería de Ciudad Madero en el estado de Tamaulipas está siendo sometida a importantes trabajos de mantenimiento y no volverá a operar con normalidad hasta finales de diciembre.

La refinería de Cadereyta, que produce 275 mil barriles por día, estuvo sin electricidad durante varias horas el domingo y algunas unidades quedaron fuera de servicio. Muchas de las unidades de la refinería todavía están reiniciándose, incluida una unidad de craqueo catalítico fluido conocida como FCC-2 que estará en mantenimiento una semana.

Cadereyta sigue operando, según una portavoz de Pemex que pidió que no se revelara su identidad por política empresarial. No especificó con qué capacidad. La unidad de craqueo catalítico fluido de la refinería más septentrional de México ya estaba en mantenimiento antes de que se produjera el apagón, señaló.

El huracán Harvey cerró más del 20 por ciento de la capacidad de refinación estadounidense en un momento determinado, obligando a México a importar combustible de Europa y Asia para compensar la diferencia.

Por lo menos 17 buques tanques han sido alquilados para transportar combustible hasta comienzos de octubre en países de fuera de Estados Unidos para entrega en México, según los datos recabados por Bloomberg.

Fuente El Financiero

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