Al tren le pegan duro con los robos en 2018

El transporte ferroviario no está exento de los problemas de inseguridad. En los recientes 27 meses han ocurrido más de mil ataques a trenes que circulaban por el norte, centro y sur o a instalaciones aledañas a los vehículos.

De acuerdo con el informe de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), en territorio tamaulipeco han ocurrido 903 casos de vandalismo ferroviario y 99 de robos de mercancías en poco más de dos años.

De enero de 2016 a marzo de 2018 han ocurrido 19 mil 958 hechos de vandalismo y robo a tren o las vías férreas nacionales. En Guanajuato hubo 2 mil 291 casos registrados, Veracruz con 2 mil 631, Querétaro con mil 938, Nuevo León con mil 876, Jalisco con mil 505 y San Luis Potosí con mil 498.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) reportó 294 siniestros en el ámbito ferroviario, 852 robos y dos mil 519 actos de vandalismo durante el primer trimestre de 2018. Además, 130 de los 294 siniestros se derivaron de causas ajenas a los ferrocarriles.

Una larga historia
En México hay 26 mil 727 kilómetros de vías de ferrocarril. En 1992, el presidente de México, Ernesto Zedillo Ponce de León abrió la puerta al capital privado a los ferrocarriles. Tres años después, con las modificaciones al artículo 28 constitucional y la promulgación de la ley reglamentaria y su reglamento, se concesionaron las
principales rutas del servicio y se continuó con la privatización de los talleres ferroviarios.

Durante 22 años las empresas extranjeras tomaron el transporte en ferrocarril. De los 26 mil 727 kilómetros, 20 mil 722 son vías troncales y ramales, en su mayoría concesionadas. De éstas, 4 mil 450 kilómetros son secundarias y mil 555 son particulares. Más de 78 por ciento fueron construidas a finales del siglo XIX e inicios del XX.

Diez empresas son las concesionarias o asignaturas del sistema férreo mexicano. Ferrocarril Mexicano (Ferromex), Kansas City Southern de México (KCSM) y Ferrosur concentran el 53 por ciento de los caminos para trenes.

Sin embargo, los empresarios ferroviarios han empezado a sentir los impactos por la inseguridad. El director general de la Asociación Mexicana de Ferrocarriles (AMF), Iker de Luisa, comentó que alrededor del 3 por ciento de los costos de operación son destinados en temas de seguridad y que aumentan cada año.

Grupo México Transportes informó que entre abril y mayo del presente año sus subsidiarias Ferromex y Ferrosur registraron siete descarrilamientos -algunos calificados como actos de sabotaje para robo-, que dejaron pérdidas por 312 millones de pesos.

Foco amarillo en Tamaulipas
Una de las virtudes con que cuenta el estado son los 937 kilómetros de vías que conectan a la entidad con el país y Estados Unidos de América. La joya del sector es el puente internacional ferroviario entre Matamoros, Tamaulipas, y Brownsville, Texas abierto en agosto de 2015.

En territorio tamaulipeco operan Ferromex con las rutas de carga: Tampico – Altamira – Monterrey, con dos viajes diarios, y

Kansas City Southern de México (KCSM) con los trayectos Matamoros – Reynosa – Nuevo Laredo – Monterrey, éstos con hasta 3 viajes diarios.

El municipio con más incidencia es Ciudad Madero. En dos años la Agencia ha registro 38 atracos y 346 casos de vandalismo de los tipos al material rodante o cierre de angulares. En 2016 hubo 38 ataques, al año siguiente se disparó a 263 hechos y de enero a marzo del presente año van 83 reportes.

La vía férrea que une a Ciudad Madero con Tampico y Altamira es importante para el traslado de productos de los puertos y la Terminal Portuaria de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Entre estos puntos se mueven químicos, minerales, granos, entre otras cargas.

A finales del año pasado, el gerente de relaciones con el gobierno de Ferromex, Jorge Peralta Sánchez, reconoció que las líneas ferroviarias de Tamaulipas ya son zona de robos de cargas.

El directivo reveló que la empresa ferroviaria acordó con la secretarías de Marina Armada de México (Semar) y de la Defensa Nacional (Sedena) regiones de vigilancia y custodia de vagones. Además, los transportistas han decidido utilizar drones para monitorear en zonas peligrosas.

Matamoros es el cuarto punto de mayor carga imputada y movilizada por ferrocarril en la frontera norte, de acuerdo al anuario estadístico de la SCT. En exportación ocupa el quinto lugar. Kansas City tiene la concesión de las vías férreas que van de Matamoros a Nuevo León y de ahí al Bajío y centro del país.

El año pasado se tuvo una alta incidencia que alcanzó los 278 casos en el territorio matamorense. Esto significó un incremento del 86.69 por ciento, respecto a 2016, cuando solamente se registraron 37 incidentes. En el primer trimestre de 2018 ya hay contabilizados 38 hechos. De los 353 incidentes, 40 son robos y 313 actos de vandalismo.

Nuevo Laredo es el tercer punto de alerta para la industria de transporte ferroviario. Aunque los incidentes son menos en comparación con Matamoros y Ciudad Madero, apenas 221 incidentes, de los cuales el 90 por ciento fueron vandalismo, informó la Agencia.

A diferencia de Matamoros el peso del transporte ferroviario en Nuevo Laredo es mayor. El 46.4 por ciento de las importaciones se mueven por las vías que cruzan dicho municipio hacia el sur del país. Igualmente en exportación de productos, 5 mil 900 millones de toneladas son transportadas por tren.

Similar al fenómeno a nivel nacional, los productos con mayor número de reportes de robo en el sistema ferroviario corresponden a granos y harinas, productos terminados y de consumo, autopartes y materiales para la construcción.

En Tamaulipas el ingrediente extraordinario que llama la atención de las bandas de ladrones es los productos petrolíferos que evitan la vulnerabilidad de los ductos por medio del ferrocarril. Kansas City y Ferromex tienen permisos para realizar este tipo de servicio, de acuerdo con la Comisión Reguladora de Energía.

Asociaciones empresariales, como la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), han advertido de la expansión de las actividades criminales hacia las vías férreas. Por medio de un reporte señaló que Estado de México, Michoacán, Puebla, Veracruz, Tamaulipas, Guanajuato y Tlaxacala son focos rojos para mercancías alimenticias, combustibles, acero, autopartes y manufactura.

Kansas City Southern, la principal operadora en Tamaulipas, ya notificó a sus inversionistas que la ola delictiva los ha obligado a utilizar fuerzas de operaciones especiales, “inteligencia y antecedentes policiales para supervisar los esfuerzos de seguridad continuos y cada vez más complejos en Estados Unidos y México”.

Hasta ahora los reportes federales y estatales no identifican a los presuntos responsables de los robos, ataques a instalaciones y vehículos en Tamaulipas. Empero, analistas como Javier Oliva Posada aseguran que detrás del azote a la industria ferroviaria está el monstruo de las mil cabezas: la delincuencia organizada.

El tren blindado

Los trenes de la empresa ferroviaria Kansas City Southern de México (KCSM) han circulado por México sin ser robados y transportando uno de los botines más buscados: gasolina y diésel.

La compañía da servicio para la filial de Pemex Comercio Internacional (PMI) de Estados Unidos de América a México. De enero a mayo de 2018, 43 de trenes unitarios de PMI y 17 trenes unitarios de ExxonMobil han cruzado el país desde el sur de Texas.

Por medio del tren Pemex ha evitado una parte menor de la ordeña ilegal en ductos que le cuesta 30 mil millones de pesos. El robo de hidrocarburos ha crecido 50 por ciento por año y hasta mayo reportaba mil 354 tomas clandestinas.

Para el presidente de KCSM, José Zozaya, el tren es el ducto rodante más seguro y económico, que permite unir las regiones que carecen de infraestructura y, por otro lado, donde los riesgos de seguridad son mayores.

El año pasado KCSM transportó 5 mil 225 millones de litros de combustibles. Del total mil 917 millones de litros fueron de combustóleo, mil 712 millones de gas Licuado de Petróleo (LP), 923 millones de gasolinas y 672 millones de diésel.

Un tren unitario transporta entre 90 y 96 carrotanques, equivalentes a 65 mil barriles. Un carrotanque equivale a 3 pipas. Para descargar un tren unitario se requieren 270 pipas.

El directivo considera que el entrenamiento del personal, los equipos adecuados, supervisión y vigilancia, coordinación con las autoridades y que el tren esté en movimiento hasta llegar a su destino son parte de la estrategia que ha impedido los robos.

La apertura del sector energético ha generado acuerdos entre KCSM con Bulkmatic para los primeros traslados en Monterrey y con Avant Energy para la zona Altamira-Tampico.

Además, Kansas, Watco Companies y WTC Industrial instalaron una terminal de almacenamiento en San Luis Potosí para traer energéticos desde Texas hacia la zona de El Bajío.

“Se espera que para finales de 2019, la terminal reciba también trenes desde el Puerto de Altamira. Savage está trabajando con Avant Energy para desarrollar un corredor de productos refinados desde Altamira hasta Querétaro, utilizando la línea KCSM “L”, lo que le permitirá atender el área de El Bajío”, detalló la compañía.

DATOS

Vandalismo al tren
903

Robo
99

Por municipio

Ciudad Madero 384 incidentes
Matamoros 353 incidentes
Nuevo Laredo 221 incidentes
Gustavo Díaz Ordaz 14 incidentes
Reynosa 13 incidentes
Río Bravo 6 incidentes
Victoria 4 incidentes
Xicoténcatl 2 incidentes
González 2 incidentes
Llera de Canales 1 incidente
San Carlos 1 incidente

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