Aerolíneas de bajo costo son a veces mas caras

Volar barato en aerolíneas mexicanas puede salir caro. Transportarse con las llamadas aerolíneas de bajo costo puede igualar el precio de hacerlo con las tradicionales, al utilizar los servicios adicionales que ofrecen y que cobran por separado.

Si quieres llevar equipaje extra (al límite permitido), consumir alimentos a bordo, seleccionar asiento, evitar filas, e incluso, asegurarte contra retrasos ajenos a la aerolínea, un viaje por Volaris y VivaAerobus te puede costar igual, respecto a lo que le cobra Aeroméxico.

Con base en información del área de reservaciones de las líneas aéreas, la aerolínea del llamado Caballero Águila tiene precios entre 30 y 50 por ciento más altos en promedio, respecto a las empresas de bajo costo en México, considerando en éstas las tarifas base.

“Si hace una década sólo el 10 por ciento de los viajeros de un avión compraba a bordo, hoy en día podemos hablar de que entre el 35 y el 50 por ciento lo hace, esto se debe a que las empresas han implementado brillantes estrategias de marketing y en subsectores como la clase media baja y usuarios nuevos no queda clara la idea de que el bajo costo es sólo por la transportación y quieren entrar en un entorno social de los viajeros aéreos del pasado”, explicó Gerardo Herrera, especialista de turismo de la Universidad Iberoamericana.

Un comparativo de precios realizado por EL FINANCIERO para la ruta México-Cancún revela que por Aeroméxico, la tarifa en viaje sencillo e impuestos incluidos más el seguro por retrasos se vende en 2 mil 473 pesos, apenas 1.7 por ciento más que lo ofrecido por VivaAerobus si se incluyen para éste último alimentos y bebidas, equipaje extra, seguro de vuelo por retraso y selección de asiento.

En el caso de Volaris, el mismo vuelo con alimentos y bebidas más el seguro, resulta en 2 mil 499 pesos, 1.1 por ciento más caro, respecto a la tarifa ofrecida por Aeroméxico.

Por otra parte, Interjet, que ofrece un servicio más parecido al de Aeroméxico, tiene una tarifa más seguro de 2 mil 408 pesos, 2.6 por ciento menor.

Los ingresos por servicios adicionales han aumentado su participación en las ventas totales de las aerolíneas de bajo costo: en el caso de VivaAerobús, pasaron de representar el 10 por ciento de su facturación en su primer año de operaciones, a un 36.5 por ciento, al finalizar 2015.

“A diferencia de las aerolíneas tradicionales, que te ofrecen galletas o frituras y un par de refrescos, el tener una tienda a bordo es de valor agregado para el pasajero, porque hay un menú muy extenso para aquel que tiene antojo, nuestra aerolínea tiene 100 veces más oferta que las tradicionales y ganar ingresos adicionales es una tendencia mundial”, destacó Juan Carlos Zuazua, CEO de VivaAerobus.

“Para nuestra aerolínea esto implica diversificar ingresos y ofrecer tarifas más bajas, le quito la presión a la tarifa que es el motor de decisión del pasajero”, agregó.

En el caso de Volaris, al cierre del año pasado, los ingresos “extra” representaron el 22 por ciento de sus ventas consolidadas.

“Los ingresos adicionales en 2009 representaban una pequeña porción de los ingresos de la compañía. En 2010 significaban 7 dólares por pasajero, en 2011 subieron a 11 dólares y en 2015, 23 dólares por viajero”, destacó Enrique Beltranena, CEO de Volaris.

Marco Montañez, analista de Vector Casa de Bolsa, señaló que los ingresos extraordinarios hacen que las empresas encuentren la rentabilidad.

“Las tarifas desagregadas son el resultado de la creación de ese modelo de negocio. Para las empresas, esos ingresos representan su rentabilidad, debido a que los ingresos por la venta de boletos, menos los costos de operación, pueden resultar equiparables y los ingresos adicionales soportan las finanzas de las aerolíneas”, explicó el directivo.

 

 

Fuente El Financiero

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