A revisión el transporte marítimo del TLCAN

Con motivo de la anunciada revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), impulsada por el Presidente de los EE.UU., Donald Trump, en la comunidad marítima nacional han comenzado a escucharse voces que anuncian que, en esta ocasión, dentro de los temas a revisar serán incluidos los servicios de transporte marítimo, en especial los relativos a la navegación de cabotaje.

Cabe recordar que ya en las negociaciones iniciales del actual tratado en la década de los noventa, el transporte marítimo aparecía como uno de los temas a discutirse por los tres países involucrados: México, EE.UU., y Canadá.

En ese entonces, empresas estadounidenses dedicadas al servicio ‘off-shore’, en apoyo a la industria energética, se entusiasmaban ante la posibilidad de acceder libremente al mercado de renta de buques a Petróleos Mexicanos, pero en tal caso se exigiría reciprocidad, y entonces buques mexicanos podrían realizar servicios de cabotaje en las aguas territoriales de los Estados Unidos.

Ante tal panorama, vino desde muy arriba, la decisión terminante y definitiva de la delegación estadounidense de retirar este apartado de las negociaciones de libre comercio. La razón argumentada: el cabotaje en aguas estadounidenses es un asunto de seguridad nacional.

En efecto, por disposición expresa de la US Merchant Marine Act -también conocida como Jones Act-, el servicio de navegación de cabotaje está absolutamente restringido a los buques construidos en sus astilleros, matriculados bajo su bandera y con toda la tripulación de nacionalidad estadounidense.

Esto genera que los costos de transporte en aquella región sean mucho más elevados, comparados con otros países. Por ejemplo, la Maritime Administration (MARAD) ha calculado que los buques estadounidenses, en promedio, pagan 5.3 veces más a sus tripulaciones que a las embarcaciones extranjeras, lo que se traduce en fletes mucho más caros en perjuicio de los usuarios y del consumidor final.

Pero como señala el Dr. Joan Mileski de la Universidad de Galveston, la Jones Act comprende no solo temas de proteccionismo económico, sino que contribuye a la seguridad nacional.

En México la legislación marítima no es tan estricta y bajo ciertas condiciones permite el uso de buques de bandera extranjera en servicios de navegación de cabotaje.

Así pues, parece poco probable que los servicios de transporte marítimo sean incluidos esta vez en las rondas de renegociación del TLCAN, y si lo fuere, nuestros negociadores tendrán que estar muy pendientes de las condiciones planteadas. JCML- 0617.

 

Con informacion de Juan Carlos Merodio *Socio Director ML Estudio Legal, Presidente Fundación México País-Marítimo A.C.

 

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