5 cosas que afectan a tus llantas

Las llantas son importantes por muchas razones, una de ellas es que es la única parte de tu camión que está en contacto directo con el piso y otra es que representan uno de los tres gastos más grandes para cualquier empresa de transportes.

Esto nos parece razón suficiente para que fueran una de las partes que más cuidados reciben, pero si inspeccionas un tiradero de llantas, te encontrarás con que la mayoría de ellas tienen una muy buena porción de dibujo en buen estado, pero dejaron de ser útiles por falta de cuidados. Desgaste irregular, problemas mecánicos, incluso llantas de diferentes tamaños o mal infladas que ruedan en tándem dan señales claras de que hay algún problema; pero la mayoría de las veces éstas son ignoradas hasta que es demasiado tarde. Y como nos interesa ayudarte a que te vaya mejor, te vamos a contar las cinco razones principales por las cuales podrías estar gastando muchos dólares y qué puedes hacer para evitarlas.

1.- Llantas mal infladas

Curtis Decker, gerente de desarrollo de producto para Continental Tire comenta que no pasas de una llanta correctamente inflada a un estallido a menos que golpees algo en la carretera. De hecho, se estima que alrededor del 80% de las fallas de llantas en el camino son resultado directo de una pérdida progresiva de aire. En otras palabras, 8 de cada 10 llantas reventadas podrían evitarse si las llantas estuvieran bien infladas. La causa principal de que una llanta esté mal inflada es simplemente una falta de mantenimiento básico. La presión de las llantas debe revisarse por lo menos una vez a la semana. Si bien podría no ser fácil saber el estado de cada llanta de cada camión estacionado en el garaje, existen varios dispositivos poco costosos que alertan al conductor sobre una llanta mal inflada antes de que empiece un viaje y algunos más sofisticados hacen uso de la telemática para avisar al gerente de flota; los mejores son los sistemas automáticos de inflado, que pueden inflar automáticamente una llanta antes de salir del patio de maniobras, aunque evidentemente son mucho más caros. Una encuesta realizada recientemente por el Departamento de Tránsito reveló algunos problemas con la presión de aire de las llantas que las flotas podrían evitar fácil y sin mayores gastos:

  • 55% de las llantas están infladas 5 psi menos de lo debido.
  • 22% de los vehículos tienen una llanta a la que le faltan más de 20 psi de aire.
  • 22% de las llantas en tándem tienen una diferencia de 5 psi o más en el inflado.
  • 41% de las flotas encuestadas reportaron problemas con las llantas al ir a recoger un tráiler varado.
  • Por lo mismo, no cierres los ojos ante estas situaciones, pues por elementales que parezcan, podrían estar ocurriéndote en este momento.


2.- Ojos que no ven, cartera que lo resiente

Siguiendo con el punto anterior, las flotas que no revisan sus camiones de manera regular tienen más problemas con las llantas que aquellas que realizan mantenimiento preventivo y chequeo de la presión de aire. Muchas grandes compañías tienen problemas para llevar a cabo revisiones anuales, ya no digamos mensuales o semanales. Sin embargo, no todo está perdido. Una posible solución es contratar a una compañía para que se encargue de revisar el estado de las llantas, otra es conseguir equipo para realizar monitoreo a distancia de la presión de los neumáticos o instalar sistemas de inflado automático. Cualquiera de los anteriores es una mejor opción que rogarle a tus conductores que revisen la presión de las llantas antes de salir a carretera, especialmente cuando se trata de un camión que se usa poco.

3.- Problemas mecánicos

Aquí hablamos de problemas que no están directamente en la llanta, pero ésta es la que recibe un mayor castigo por ello. Cualquier condición que impida que una llanta ruede de forma recta y esté en contacto constante con el pavimento se desgastará rápidamente. Usualmente, una señal de esto es ver zonas que se desgastan de manera desigual. Una mala alineación es responsable de una buena parte del desgaste prematuro, pero esto puede tener diferentes causas, como que los ejes no estén alineados o una mala geometría de la dirección. Tomemos el desgaste irregular a lo ancho de la banda de rodadura. Este ocurre cuando el dibujo se desvanece de más a menos. Si el patrón de desvanecimiento es idéntico en las dos llantas de la dirección, podría haber problemas con el eje de dirección o una mala alineación del chasís. Si el patrón de desgaste va en direcciones contrarias, puede que el problema sea el camber, es decir, que rueden un poco inclinadas hacia adentro o hacia fuera.

La falta de birlos, ejes doblados o ejes que se flexionan excesivamente pueden causar un desgaste prematuro a la llanta interna de las que ruedan en tándem. Amortiguadores en mal estado permitirán que una llanta bote más de lo que debería, afectando la zona de contacto de ésta. Dado que este tipo de defecto puede tener muchas causas, busca patrones ondulados de desgaste. Si quieres saber más sobre el desgaste y lo que éste indica, el Consejo de Tecnología y Mantenimiento de la Asociaciones de Transportistas Americanos (ATA) tiene a disposición el manual Causas y Condiciones del Desgaste en una Llanta Radial, el cual resulta sumamente útil para aprender más del tema.


4.- Defectos y fallas inducidas

Las llantas usualmente resultan dañadas por falta de atención o negligencia. Utilizar llantas desiguales en tándem es una manera segura de acabar con las dos. La llanta de mayor diámetro cargará más peso que la otra, lo cual eventualmente dañará la pared del neumático. Además, por el diferencial en diámetro y vueltas por milla entre las llantas desiguales, el dibujo de la más pequeña se gastará mucho más rápido. Y es que aunque parezca poco, un diferencial en diámetro de tan solo 5/16 de pulgadas quiere decir que la llanta más grande arrastrará a la pequeña algo así como 13 pies por cada milla recorrida, o 246 millas cada 100 mil millas.

Muchas flotas no se toman el tiempo para revisar las llantas y darles un correcto balanceo. Y cuando lo hacen, quizá lo hagan solo con las de la dirección, más que nada para evitar las quejas del conductor sobre cuánto vibra el camión. Muchas argumentan que dada la calidad y consistencia de las llantas actuales, balancearlas es casi innecesario; y quizá tengan parte de razón, pero se olvidan de todas las otras partes que giran junto con la rueda. De hecho, se ha comprobado que una llanta bien balanceada tendrá una vida útil más larga que una que no; así que lo que parecería un gasto innecesario es en realidad una inversión.

5.- Mala selección de llantas

Una manera muy fácil de acabar con una llanta es utilizarla en una aplicación para la que no fue diseñada. Ron Baldwin, gerente de mercadotecnia de producto de Michelin comenta que “una de las formas más sencillas de matar una llanta es usarla en una aplicación incorrecta, es la manera más segura de disminuir la efectividad de la llanta”. Por ejemplo, si un camión pasa la mitad del tiempo rodando en carretera y la otra fuera de ella, pero utiliza llantas exclusivamente para carretera, esto presenta una situación “mata-llantas”. Sacar ventaja de una llanta diseñada específicamente para una aplicación ayudará enormemente al desempeño de ésta y, por lo tanto, al del vehículo. Por esto, haz un esfuerzo por encontrar las llantas que mejor se adapten a las condiciones en que vas a rodarlas.

 

 

 

 

Fuente transporteLatino

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